Los habitantes de la ciudad la han denonimado «la casa loca», y no es para menos, su particular estilo la ha hecho merecedora de este título, aunque su nombre real es «Hang Nga», que en español significa «Hermana de la luna».
La estructura de una parte del edificio se asemeja a la de un gigantesco árbol hueco, y es sin duda su mayor atractivo. Pero todo no termina aquí, su interior es una mezcla de formas que hasta cierto punto podrías catalogar de imposibles; estilo neogótico, laberintos, y formas que aluden a la Madre Naturaleza.
Su creadora ha ideado esta morada que parece hecha de raices de árboles milenarios, partes de animales, y con una notable influencia de la leyenda del arte universal Antonio Gaudí. Lo más curioso es que hasta el plan arqutectónico se parece al original de la Sagrada Familia -obra de Gaudí-, pues el edificio sigue reinventándose y al igual que ésta, continúa en construcción. Por ende, habrá que esperar unos años para ver en qué culmina este «extraño» proyecto; el cual para muchos anglosajones tiene similitudes con las representaciones de Walt Disney.
No creas que es un museo, su diseñadora la ha convertido en un hostal. El número de habitaciones crece a pesar de que el lugar no tiene muy buena fama entre quienes pasan allí la noche. «La mayoría se queja de que las camas son excesivamente duras y de que los visitantes hacen mucho ruido desde primera hora de la mañana», cuenta Trang Hung, un guía turístico local. «Y también hay quienes dicen que han pasado miedo».
Le deseamos suerte a la señora Dang Viet Nga con este ambicioso proyecto, el cual podríamos considerar un auténtico «cuentos de hadas».
