Una Dulce Amargura

Educación. Con los años, los niveles de mortalidad aumentan, así como el número de pacientes que tienen que lidiar con el costoso tratamiento. Por…

Educación.

Con los años, los niveles de mortalidad aumentan, así como el número de pacientes que tienen que lidiar con el costoso tratamiento. Por eso, desde el 2009 y hasta este año, la campaña de educación y la prevención, es el tema propuesto para conmemorar el Día Mundial de la Diabetes. 

El 14 de noviembre del año pasado, con motivo del Día Mundial de la Diabetes, Ban Kin-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas, hizo un llamado de responsabilidad a los jefes de Estado para que cuiden a sus ciudadanos de la enfermedad de la diabetes: promover las actividades físicas, una alimentación sana, diagnóstico y tratamiento de forma temprana, fruto de un refuerzo en la atención primaria.

Y se preguntarán, ¿por qué el Secretario de la ONU interviene precisamente sobre este tema de salud, como si se tratase de un conflicto armado en Siria? ¿Es acaso la diabetes motivo de preocupación para la comunidad internacional?

Pues sí, lo es. Que en todo el mundo haya 347 millones de personas con diabetes, con un estimado de 3,4 millones de muertos por exceso de azúcar en la sangre y que para el 2030 se prevea que será la séptima causa mundial de mortalidad, y que el porcentaje de los que fallezcan por diabetes en los próximos 10 años aumente en más de un 50%, son motivos más que suficientes.

Lamentablemente hay más. El 80% de los que mueren por diabetes, (cerca de 300 millones, si tomamos en cuenta la cifra mundial) viven en países pobres y de ingresos medios, siendo así no sólo por lo costoso que es el tratamiento para diabéticos per se, si no que también lo son por las complicaciones que arrastra, como los infartos, nefropatías, derrame cerebrales e incluso ceguera.

Estamos frente a una de las enfermedades no transmisibles más comunes, y es por esta razón que desde el 1991, la Federación Internacional de Diabetes (FID), copatrocinada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), instaura el 14 de noviembre como el Día Mundial de la Diabetes, y así darle una respuesta a la preocupante cifra de diabéticos y su tendencia al aumento.

Pero no es hasta el 2006, a raíz de la campaña “Unidos por la diabetes”, que realizó el FID pidiendo a la ONU “una resolución que apoye en todo el mundo la lucha contra esta enfermedad”, que este organismo decide acoger este llamado y declarar el Día Mundial de la Diabetes “en un día oficial de la salud dentro de la ONU”.

“Reconociendo que la diabetes es una enfermedad crónica, debilitante y costosa, que tiene graves complicaciones, conlleva grandes riesgos para las familias, los Estados Miembros y el mundo entero y plantea serias dificultades para el cumplimiento de los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, incluidos los objetivos de desarrollo del Milenio”, reza la Resolución 61/225 de la ONU.

Costos

Los gastos médicos de personas con diabetes son tres veces mayores que no lo son. Un estudio elaborado en el año 2008, indica que para el país, el costo total de la diabetes fue estimado en US$625 millones, de los cuales US$399 millones resultaron ser costos indirectos y US$226 millones fueron directos.

Datos tomados de ElCaribe.

Las mujeres: más vulnerables

“Las mujeres son las triunfadoras en la vida. Y así como están conquistando más y mejores puestos de trabajo siendo líderes, de la misma forma son más vulnerables a enfermedades”. El doctor Escaño advierte que son mayores las mujeres a consultarse por caso de diabetes, que hombres. Esto es porque la mujer tiene mayores factores de riesgo, como lo es el embarazo. Precisamente hay un tercer caso de diabetes, que es conocido como diabetes gestacional; ésta se asoma en los últimos meses de embarazo y, por lo general, desaparece luego del parto.

Sin embargo, la FID advierte que “las mujeres que han tenido DMG (Diabetes Mellitus Gestacional) corren un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 con el paso del tiempo. Los bebés nacidos de madres con DMG también corren mayor riesgo de obesidad y de desarrollar diabetes tipo 2 en la edad adulta”.

No se conoce la causa de su aparición. La Asociación Americana de Diabetes, asegura que la diabetes gestacional afecta 18% de los embarazos en todo el mundo.

126 ml

Si al realizarte una prueba de glucosa, tus niveles de azúcar en la sangre, en ayunas, son superiores a 126 miligramos, tienes diabetes.

14 de noviembre.

Se escogió esta fecha para conmemorar el Día Mundial de la Diabetes porque fue cuando nació Frederick Grant Banting, quien junto a Charles Best, descubrió la insulina.

Tanto la OMS como la FID, sugieren que los factores de riesgo son:

  • El exceso de peso u obesidad.
  • La inactividad física.
  • Familiares con antecedentes diabéticos.
  • Nutrición inadecuada durante el embarazo.

Diferencias

La Diabetes Tipo I No tiene cura. Presenta los siguientes síntomas:

  • Mucha sed y resequedad en los labios.
  • Frecuencia para ir a orinar.
  • Pérdida de peso constante a pesar de ingerir mucha comida.
  • Falta de energía y fatiga.

La diabetes tipo 2 es asintomática, por lo que sólo cuando llega a niveles avanzados es que se reconoce. “Con pastillas, buena alimentación y ejercicios puede controlarse”, asegura el doctor Escaño. En algunos casos, puede curarse completamente.

Falta de educación

Para el año pasado (2012) un millón de dominicanos padecía de diabetes (10% de la población). Las cifras, dadas por el Instituto Nacional de la Diabetes, Endocrinología y Nutrición (Inden), no es lo que más alarma a esta institución, sino que la mitad de dichos pacientes desconoce que tiene la enfermedad, porque solamente un 5% había sido diagnosticado.

Su fácil prescripción médica no comulga con el nivel de afectados, y esto es porque la causa no es la detección sino el conocimiento. La población no está educada correctamente respecto a esta enfermedad, salvo que es el resultado de un exceso de azúcar en la sangre.

Para la OMS, es una combinación de falta de concienciación, unida a un acceso insuficiente a los servicios de salud y a los medicamentos esenciales. Todo eso, a su vez, provoca complicaciones como la ceguera, la amputación o la insuficiencia renal.

El nivel correcto de azúcar es de 100 ml en ayunas y menos de 120 dos horas después de comer.

¿Qué es la diabetes?

El doctor Félix Manuel Escaño, endocrinólogo y presidente electo de la Asociación Latinoamericana de Diabetes (ALAD), la define como una enfermedad que surge por la deficiencia de la hormona insulina que produce el páncreas, (una especie de vehículo conductor del azúcar a través de la sangre a cada una de las células del cuerpo, donde se convierte en energía) y que entra en acción cada vez que ingerimos alimentos. En una persona diabética ese movimiento deja de producirse de forma parcial o total, advierte el doctor Escaño, dependiendo del tipo de diabetes.

Sin que aún se conozca la causa, la Federación Internacional de Diabetes indica que la tipo 1 es aquella en la que el organismo deja de producir la insulina producto de una “reacción autoinmune, en la que el sistema de defensas del organismo ataca las células productoras de insulina del páncreas”. Quienes la sufren, deben inyectarse insulina. Puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en niños o jóvenes adultos.

La tipo 2 es la más común (el 90% de los casos). En ésta, el páncreas sí puede producir insulina, pero no es suficiente o la distribución se ve afectada, por lo que el cuerpo no puede procesarla de manera eficaz, teniendo como resultado una acumulación de glucosa en la sangre. Los adultos mayores de 40 años son más propensos a padecerla.

La tecnología, ¿una amenaza para los diabéticos tipo 2?

Para el Doctor Chris Feudtner, graduado y doctorado en Historia de la Medicina, en la Universidad de Pensilvania, la diabetes tipo 2 es “la enfermedad de la civilización”, como una consecuencia de la tecnología moderna. El también investigador dijo en una entrevista publicada por la OMS, que las tecnologías “han modificado la cantidad de energía consumida en las actividades cotidianas”, refiriéndose a la utilizada en la agricultura, la ganadería y el procesamiento de los alimentos, que: “permiten que las personas ingieran alimentos con más densidad calórica que en cualquier otro momento de la historia, y en cantidades mucho mayores”, asegura. 

“A ello hay que añadir las tecnologías del transporte, que han hecho que la gente deje de caminar, y la sustitución del trabajo manual por el de las máquinas. En suma, la tecnología nos ha dado un exceso de calorías y ha reducido el gasto de energía”.

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