El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este miércoles con una subida del 3.3 %, hasta 96.05 dólares el barril, apoyado por el último intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de octubre, los de referencia en Estados Unidos, sumaron 3.02 dólares respecto al cierre previo.
La tensión ha escalado en torno al estrecho de Ormuz en los últimos días con bombardeos estadounidenses contra territorio y buques iraníes y ataques de la nación persa en respuesta contra objetivos y barcos de EE.UU. en Oriente Medio. El analista Tom Essaye apunta en su informe diario Sevens Report que el conflicto entre ambos países “es el factor que más influye en los mercados”, y destacó que la reanudación de los ataques recíprocos ha llevado a un incremento en los precios del crudo, que han contribuido a su vez a elevar los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo.
No obstante, se muestra optimista y señala que “siguen exportándose grandes cantidades de petróleo a través de Ormuz”, lo que está ayudando a limitar la subida de los precios.
El Brent supera 101 dólares
El precio del barril de Brent para entrega en noviembre subió este miércoles un 3.36 %, hasta situarse en los 101.21 dólares al cierre de la sesión en el mercado de futuros de Londres, su nivel más alto desde el 23 de julio, como resultado de la escalada bélica en Oriente Medio.
El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, avanzó 3.29 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE) londinense, en comparación con el precio de liquidación de la última sesión, cuando se situó en 97.92 dólares.
El Brent reaccionó al alza y superó desde primera hora de la mañana la barrera de los 100 dólares por primera vez desde hace seis semanas.
El analista de mercado Julián Pineda comentó este miércoles en la web Forex.com que la escalada bélica en Oriente Medio derivada de los últimos acontecimientos y la falta de avances diplomáticos hacia una solución pacífica en el conflicto, han “reavivado la inquietud ante posibles interrupciones prolongadas en el suministro de petróleo a corto plazo”.
