El entrenador de los Portland Trail Blazers y miembro del Salón de la Fama, Chauncey Billups, se declaró no culpable ayer de los cargos de haber obtenido ganancias de partidas de póquer manipuladas que involucraban a varias figuras de la Mafia y al menos a otro exjugador de la NBA.
El cinco veces All-Star, campeón con los Detroit Pistons, fue procesado en un tribunal federal de Nueva York por cargos de conspiración para lavado de dinero y conspiración para fraude electrónico, ambos con una pena máxima de 20 años de prisión. Algunos coacusados también enfrentan cargos por operar un negocio de apuestas ilegales y participar en una conspiración de extorsión.
Billups vistió un traje gris oscuro durante la breve audiencia y solo respondió “sí” o “no” a las preguntas del juez.
En una audiencia posterior, el juez lo liberó bajo una fianza de 5 millones de dólares. El miembro del Salón de la Fama puso como garantía su casa en Colorado, y su hija Cydney —directora de Servicios para Equipos y Jugadores en los Timberwolves— firmó como co-garante.
Billups y su abogado, Marc Mukasey, declinaron comentar al salir del tribunal. El exbase fue el nombre más destacado entre más de 30 acusados en la amplia redada federal del mes pasado contra operaciones de apuestas ilegales vinculadas a deportes profesionales. Se esperaba que el resto de los imputados comparecieran también este lunes en Brooklyn.
Según la fiscalía, el exjugador de 49 años, elegido al Salón de la Fama en 2023, participó en un esquema para manipular partidas de póquer ilegales respaldadas por la Mafia en Manhattan, Las Vegas, Miami y los Hamptons. El exjugador y asistente técnico Damon Jones también fue arrestado en ese mismo esquema, el cual —según fiscales— utilizó tecnología sofisticada como máquinas de mezclado de cartas alteradas, cámaras ocultas, bandejas con lentes especiales y hasta mesas con rayos X para leer cartas.
Fiscalía dice Billups recibió 50 mil dólares
Billups habría recibido parte de las ganancias ilegales. Tras una partida manipulada en octubre de 2020, la fiscalía afirma que recibió una transferencia directa de 50 mil dólares. Los organizadores también tenían que repartir parte de sus ingresos con las familias mafiosas Gambino, Genovese y Bonanno por operar dentro de territorios de juegos ilegales administrados por estos grupos.
