La selección de Irán aterrizó ayer en Estados Unidos, un día antes de su debut mundialista contra Nueva Zelanda, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad. El conocido como Team Melli llegó al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles desde Tijuana, donde estableció su base debido a las restricciones de visado impuestas por el Gobierno de Donald Trump para autorizar su estancia en el país durante la Copa del Mundo. El equipo recibió la autorización de Washington para pernoctar una noche en Los Ángeles y preparar su primer encuentro en suelo estadounidense. Tras su aterrizaje, un autobús que transportaba al personal y jugadores iraníes fue escoltado hasta el hotel, ubicado en la localidad de Manhattan Beach, cerca de Los Ángeles, bajo un amplio operativo de vigilancia, con presencia de personal de seguridad y control en los accesos. La llegada del conjunto persa coincide con el anuncio de Trump sobre la posible firma de un acuerdo con el Gobierno de Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz tras más de tres meses de conflicto.
