Se trata de la mejor película musical del cine dominicano. El bio pic sobre la vida de Milly Quezada es una propuesta llena de frescura, colorido, emotividad y dominicanidad, con la que Leticia Tonos se apunta un nuevo éxito.
Durante la inauguración del pasado Festival de Cine Global, ocurrió un hecho que aportó un tono un tanto gris. Muchos pensaron que el público dominicano no iba a poder admirar en cines la que sin dudas, puede convertirse en la mayor impulsora de la industria nacional cinematográfica del año.
Delante de los dueños de Caribbean Cinemas y de todo el público presente, el dueño de una nueva plataforma streaming criolla, probablemente en un arranque de emoción, anunció junto a la directora, que la película había sido firmada para su plataforma. Eso imponía que no se viera en cines y practicamente obligaba a verla solo en esa plataforma que, ojalá, llegue a convertirse en un buen referente.
Milly, reina del merengue, en 118 minutos, expone parte de la vida de la merenguera más destacada del mundo, dueña de premios Latin Grammy y reconocida con el Premio a la Excelencia de The Latin Recording Academy.
Un descubrimiento
La joven actriz Sandy Hernández despliega todas sus capacidades para ofrecer la imagen de una mujer demasiado conocida por todos los dominicanos y muchos latinos del mundo. La Milly Quezada de Sandy es impactante por su parecido físico. Hay un mimetismo entre el personaje y la actriz que uno imagina que no pudo ser de otro modo.
El descubrimiento de la joven actriz la proyecta como uno de los mejores roles que se han realizado en el cine dominicano. Convence desde lo profundo, lo ìntimo y lo externo. El personaje nace en el corazón y en las entrañas de Sandy Hernández, para llevar por el mundo la historia tan universal como criolla, que lo mismo puede ser admirada en Estambul o Samarkanda, Ouagadougou o Cali.
Juan Carlos Pichardo, gracias a ese don que tiene, esa gracia de imitador, logra transportarse a la inolvidable figura de Rafael Vásquez, quien fuera su novio, su esposo y padre de sus tres hijos Miguel, Anthony y Rafael Jesús, además de cantante y luego manager.
El despegue, la caída y el renacer de la estrella, hasta cierto momento de su vida, narra esta impecable película llena de música y drama, donde no faltan gags, pero tampoco lágrimas, sobre la Reina del Merengue. Si usted es de los que no cree en el cine dominicano, véala antes que le cuenten. l alfonso Quiñones
