Coleccionismo y mecenazgo se dan la mano como dos posibilidades de desarrollar las artes y la industria
El destacado curador y crítico López Melendez, es actualmente asesor curatorial del Museo de Arte Moderno. Durante varios años ha sido el curador de esa institución. Es experto en coleccionismo. elCaribe ha querido acercarse al tema.
¿Qué importancia tiene el coleccionismo de arte para el desarrollo de las artes visuales del país?
En Santo Domingo, el coleccionismo artístico privado emerge en las décadas de 1940 y 1950 como hobby cualitativo, es decir, como pasión distintiva en términos individuales y sociales. La incidencia de los coleccionistas en el proceso de desarrollo que han tenido nuestra artes plásticas y visuales, resulta bastante notable, especialmente a partir de las décadas de 1980 y 1990, cuando se registra el boom de las galerías de arte y la expansión del mercado de las imágenes a nivel local..
¿Cómo es la salud del coleccionismo dominicano actualmente?
El cuerpo del coleccionismo artístico dominicano sigue encendido. Aunque su alma, es decir, la conciencia sobre la importancia clave de la experticia y la misión trascendental de la práctica en nuestro contexto sociocultural, sufre una constante avitaminosis. Los casos de la familia Bellapart, Isaac y Betty Rudman, son excepcionales. Algunos como Fernando Báez Guerrero, Nancy Tavárez de Báez, Juan Manuel Portela Bisonó, Alberto Y. Cruz, Mario Martínez Fernández, Héctor José Rizek y Francisco-Tito-Elías, no sólo trazan la pauta del coleccionismo dominicano contemporáneo en cuanto a depuración del gusto personal y criterios selectivos, sino que trascienden lo pasional al compartir y socializar extractos notables de sus colecciones a través de exposiciones en museos y centros culturales del país.
¿Cuántas familias coleccionan arte en el país? ¿Puede mencionar al menos las principales colecciones??
Las familias y los grupos empresariales que marcaron el proceso de despegue socioeconómico del país en las décadas de 1960 y 1970, aportan la segunda generación de coleccionistas y mecenas culturales dominicanos. Esta generación, brilla en las décadas de 1980 y 1990 con personalidades como Alejandro Grullón (1929-2020); Juan José Bellapart (1930-2020); Frank Marino Hernández (1936-2007); Isaac Lif (1927-2019); Isaac y Betty Rudman; Jesús Hernández López Gil (1915-2001); Rosalía y José Antonio Caro (Tony); Juan Gassó (1926-2022); Manuel Salvador Gautier (1930-2021); Román Ramos; Pedro Haché; Carlos Bermúdez Pippa (Carlucho); Manuel García Arévalo; Edmon Elías Yunes; Danilo Caro Ginebra; Jaime Batlle Ginebra; Eduardo Selman; Osvaldo Brugal León (Piti) y Mícalo Bermúdez.
Una tercera generación, surge y se proyecta entre las décadas de 1990 y 2020, integrada por amantes del arte, inversionistas y emprendedores que conforman la nueva clase empresarial nacional, destacando altos ejecutivos de diversas firmas e instituciones de ámbitos de gran dinamismo durante las últimas cuatro décadas como la agropecuaria, la manufactura, las finanzas y la petroquímica; los sectores del transporte, la energía, alimenticio, inmobiliario y telecomunicaciones, así como de la educación superior, el turismo y los medios de comunicación.
En esta tercera generación que definiría el estado actual del coleccionismo artístico dominicano, destacan Fernando Báez Guerrero y Nancy Tavárez de Báez; Juan Manuel Portela Bisonó, Mario Martínez Fernández, Héctor José Rizek, Alberto Y. Cruz, Samir Rizek, Giuseppe Bonarelli, Juan José Attias Camacho, Viriato Pernas Piantini, Edmon Elías Jr., Francisco-Tito-Elías, Edwin Espinal Matos, Kelvin Naar y Eduardo Adams.
¿Las colecciones son homogéneas o hay muchos que trabajan diferentes líneas?
El coleccionismo artístico dominicano se caracterizaría por su diversidad y elasticidad de intereses. Algunos apuestan por el arte moderno y contemporáneo internacional. Pero, el instinto, el disfrute del placer estético y el aprecio de las obras más acabadas del arte dominicano moderno y contemporáneo, son atributos propios y comunes de la mayoría de los coleccionistas de la tercera generación.
¿Qué es lo aconsejable?
No creo que pueda responder esta pregunta. Los coleccionistas, suelen ser personajes terriblemente entrañables. Casi siempre, sus colecciones contienen las historias de sus más íntimas pasiones e intereses; de su búsqueda extática de la belleza y el conocimiento o de su apuesta por preservar la memoria. Los sociólogos, psicólogos, historiadores, críticos del arte, art dealers y culturólogos, aun se afanan en vano por advertir las ultimas claves etiológicas del coleccionismo.
¿Qué rol y qué peso específico tiene esto como parte del mecenazgo hoy día?
Creo que el coleccionismo artístico privado en República Dominicana, llegaría a ser verdadera práctica de mecenazgo cultural cuando los coleccionistas prueben su trance ético con la sociedad y reafirmen su pasión lúdica como misión, más allá del placer de poseer o acumular, desarrollando una sensibilidad humanística y una responsabilidad cívica que ameriten sus colecciones para ser compartidas y proyectadas como sumarios especiales del patrimonio cultural nacional. Casos que ya prueban la posibilidad y efectividad de este trance son los de Manuel Hazoury, César Miguel, Altagracia Mella Russo, Purísima de León, Héctor José Rizek, Alberto Y. Cruz, Manuel García Arévalo y el Banco Popular con el Museo Fernando Peña Defillo, el Museo José Cestero, la Casa Mella Russo, el Centro Cultural Mirador, la Fundación Iván Tovar, la Fundación Alberto Cruz y el Centro Cultural Taíno Casa del Cordón..
¿Por qué razón la Ley de Mecenazgo nació con defectos?
La Ley de Mecenazgo, estaba condenada a su naufragio desde la factura del proyecto a cargo de tres funcionarios obsesionados en mercadearla como trofeo oficial. Fue y sigue siendo un absurdo su falta de socialización, incluso con sectores productivos que durante décadas, aún sin el estímulo de leyes ni políticas estatales sobre la materia, han venido destinando cuantiosos recursos económicos en favor del desarrollo cultural y espiritual de nuestra sociedad. Jamás tuve expectativas. Quizás sólo a partir de un reseteo del proyecto desde 0.
