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Charles Cullen, el verdadero “Ángel de la Muerte”
Charles Cullen, el verdadero “Ángel de la Muerte”

El 12 de diciembre de 2003 detuvieron a Charles Cullen en un restaurante acusado de múltiples asesinatos en hospitales de Nueva Jersey y Pensilvania, en donde trabajó como enfermero.

Su historia es la inspiración de “El Ángel de la Muerte”, película de Netflix protagonizada por Eddie Redmayne y Jessica Chastain y que es un suceso de temporada.

La vida de Charles Cullen

Nació el 22 de febrero de 1960 en West Orange, Nueva Jersey, en una familia de clase trabajadora católica irlandesa. Mientras que su infancia se describe como “miserable”.

Lo anterior debido a que su padre murió poco después de que él naciera, y su madre cuando estaba en secundaria. En 1984 inició a estudiar Enfermería, carrera que logró pagar trabajando en restaurantes, en uno de ellos conoció a Adrianne Baum, con quien se casó en 1987.

Posteriormente, en 1993, se divorciaron debido a que la mujer lo acusó de “crueldad extrema”. Mientras que en su trabajo, Charles Cullen estuvo en nueve hospitales en 11 años.

Asesinatos

Charles Cullen, el verdadero “Ángel de la Muerte”

Se cree que su primera víctima fue John W. Yengo, un juez de la ciudad de Jersey, quien perdió la vida a los 72 años, en 1988, supuestamente debido a una rara reacción alérgica. Sin embargo, el enfermero le había inyectado digoxina, una droga que causó que su corazón dejara de latir.

El enfermero utilizó esta droga para asesinar a muchos de su pacientes, misma que fue encontrada en los cuerpos exhumados de algunas de sus víctimas. Las extrañas muertes de los pacientes levantaron sospechas en su familiares acerca de Charles Cullen, pero no podían confirmar nada.

En 2002, el enfermero inició a laborar en el Centro Médico de Somerset, en donde conoció a Amy Loughren, con quien formó una buena amistad. Sin embargo, la mujer posteriormente fue contactada por los investigadores.

Detención

Charles Cullen, el verdadero “Ángel de la Muerte”

Loughren fue quien descubrió el modus operandi del enfermero y en diciembre de 2003 lo citó en un restaurante para hacerlo confesar, pero ella tenía un micrófono oculto. En ese momento fue detenido pero no se obtuvo una confesión.

Debido a ello, su compañera se reunió nuevamente con él en la oficina del fiscal y le mintió al asegurar que las autoridades también la estaban investigando. Ante ello, el enfermero confesó sus asesinatos durante siete horas.

En 2006, Charles Cullen recibió una condena de 11 cadenas perpetuas, la cual está cumpliendo en la prisión estatal de Nueva Jersey en Trenton. Sus víctimas confirmadas fueron 29, pero estima que pudieron ser hasta 400.

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