China y la República Dominicana en el contexto de la dictadura de Trujillo

El jueves 1 de octubre se celebró el 71 aniversario de la fundación de la República Popular China. En República Dominicana, coincidiendo con este aniversario, la embajada de la República Popular China inauguró su nueva sede diplomática. Al evento dirigido por el embajador Zhang Run, asistieron los expresidentes Leonel Fernández e Hipólito Mejía, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco y varios funcionarios del gobierno.

Cuando se proclamó el 1 de octubre de 1949 la República Popular China asumiendo Mao Zedong y el Partido Comunista de China el poder político, la República Dominicana quedó reconociendo al gobierno de China en Taiwán.

Los inicios de las relaciones políticas de la República Dominicana con China hay que situarlos en el contexto de la dictadura de Trujillo. En 1931 visitó el país el embajador chino con sede en La Habana. En ese contexto el periódico Listín Diario escribió “Los chinos están en primera línea. Todos viven de sus labores, dedicándose a las tareas agrícolas y a ciertos oficios manuales. Así, puede decirse que tienen acaparado entre nosotros los trenes de lavado, estableciendo una competencia insostenible con los criollos, por el exacto cumplimiento de sus deberes y por la baratura de sus precios…”

En la década de los 40 Trujillo firmó un Tratado de Buena Voluntad con la República de China. En 1943, el Ministro Consejero de la República de China en Cuba fue designado como Ministro Consejero ante la República Dominicana, presentando formalmente sus cartas credenciales al Gobierno dominicano. En 1945, se inauguró una filial del Kuomintang o Partido Nacionalista de China en Santo Domingo rival del Partido Comunista durante la guerra civil china.

Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial y luego de iniciada la Guerra Fría se afianzaron los vínculos entre los dos países. El 21 de mayo de 1946 el generalísimo Rafael L. Trujillo mediante decreto No. 3432 designó al abogado Leonte Guzmán Sánchez como primer embajador en China con sede en Nanking, que era la capital del gobierno nacionalista del generalísimo Chiang Kai Shek.

El día 8 de octubre del año 1946 Leonte Guzmán Sánchez presentó sus cartas credenciales ante el presidente Chiang Kai Shek, iniciando una interesante y fructífera vida diplomática que fue recogida en gran parte en el libro “La misión diplomática dominicana en la China Continental”, del diplomático Alberto Despradel. En el libro se hace un desglose detallado con sus respectivos comentarios de los informes políticos que enviara a la Cancillería Dominicana, Leonte Guzmán Sánchez desde China.
Cuando el gobierno de la República de China bajo el liderazgo de Chiang Kai Shek, se refugió junto a su familia, sus tropas y simpatizantes en la isla de Formosa, el jefe de la Misión Diplomática Dominicana en China, Leonte Guzmán Sánchez lo acompañó. Este aspecto lo ratifica Ciro Amaury Dargam quien, de visita en Taiwán en 1968, junto al canciller Fernando Amiama Tió, invitados por el mismo Chiang Kai Shek describe que en una conversación este llegó afirmar “que el único diplomático que lo acompañó en su cruce del continente hacia Taiwán fue el embajador de República Dominicana Leonte Guzmán Sánchez”.
La posición de Trujillo a favor de Taiwán también hay verla en el marco de la Guerra Fría en los momentos en que el mundo se dividía en dos grandes bloques ideológicos polarizados y la dictadura de Rafael L. Trujillo, ubicada en el área de influencia de Estados Unidos y apoyada por éstos, asumió su misma línea. La destacada historiadora dominicana Mu Kien San Ben afirma que “era lógico pensar que las alianzas estratégicas del dictador se hicieran en torno a las naciones que se habían definido opositoras del comunismo”. De hecho, tras el triunfo comunista en la china continental las relaciones estatales entre China y los países latinoamericanos no se desarrollaron en las décadas de 1950 y 1960. Los estados latinoamericanos, siguiendo la política de Estados Unidos hacia China, se mostraron opuestos ante el comunismo y aceptaron seguir el cerco impuesto por Estado Unidos. El primer país latinoamericano que estableció relaciones diplomáticas con la República Popular China fue Cuba después de la toma del poder por Fidel Castro y aunque algunos gobiernos, como el de México y el de Chile, sostenían relaciones comerciales con China, no se decidían a reconocerla diplomáticamente.

Trujillo que se autoproclamó como campeón del anticomunismo en América al igual que la mayoría de los gobiernos de América Latina siguió la propaganda estadounidense en contra de la infiltración del comunismo y mantuvo una actitud negativa ante cualquier posibilidad de acercamiento con la República Popular China. Sin embargo, esta realidad contrasta con otros aliados de Estados Unidos que siguieron también una política exterior soberana: rompieron el bloqueo diplomático cuando lo consideraron conveniente a sus intereses. Tales fueron los casos de Suiza, Francia e Inglaterra.

Tras el ajusticiamiento de Trujillo y aún después de la resolución del 25 de octubre de 1971 que reconoció a la República Popular China como el único representante legítimo de China ante las Naciones Unidas, la República Dominicana mantuvo sus relaciones con Taiwán. La República Dominicana no mantuvo contactos oficiales con la República Popular China hasta que el 15 de octubre de 1993, tras un proceso de negociación y algunos encuentros entre autoridades dominicanas y chinas, se firmó el “Acuerdo entre la República Popular China y la República Dominicana” para establecer relaciones comerciales. En junio de 1997 se suscribió un Memorándum entre ambas cancillerías para reglamentar el funcionamiento de las Oficinas Comerciales en sus respectivos territorios. Ese acercamiento con la República Popular China culminó con la ruptura de las relaciones diplomáticas con Taiwán y la formalización de las relaciones diplomáticas entre la República Dominicana y la República Popular China el 1 de mayo del 2018. Poco después se abrieron las embajadas, la de China en la República Dominicana con Zhang Run como primer Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, quien a la sazón era el Subdirector General para América Latina y Caribe en la Cancillería de China y Briunny Garabito, como primer embajador de la República Dominicana en China.
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Connected Worlds: The Caribbean, Origin of Modern World. “This project has received funding from the European Union´s Horizon 2020 research and innovation programme under the Marie Sklodowska Curie grant agreement Nº 823846. Dirigido por Consuelo Naranjo Orovio desde el Instituto de Historia-CSIC”.

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