Nació el 21 de octubre de 1850 en Santo Domingo, República Dominicana, en el seno de una familia con profundas raíces culturales y literarias. Hija del abogado y escritor don Nicolás Ureña de Mendoza y de doña Gregoria de León.
Desde muy joven mostró un talento excepcional para la poesía y la escritura, con un estilo marcado por la sensibilidad, la reflexión y un fuerte sentido patriótico. En 1867, publicó por primera vez bajo el seudónimo “Herminia”, que mantuvo hasta 1874. En 1880 publicó sus poemas bajo el título “Poesías” a través de la Colección Sociedad Literaria Amigos del País.
El 11 de febrero de 1880, contrajo matrimonio con el más tarde doctor y escritor Francisco Henríquez y Carvajal, con quien procreó cuatro hijos: Francisco Noel ‘Fran’, Pedro Nicolás Federico, Maximiliano Adolfo ‘Max’ y Salomé Camila.
El 3 de noviembre de 1881, fundó el Instituto de Señoritas, primer centro dominicano dedicado a la formación de maestras normales, bajo los lineamientos de la pedagogía del humanista Eugenio María de Hostos. En abril de 1887, se realizó la ceremonia de graduación de las primeras maestras formadas en el Instituto de Señoritas.
A causas de problemas de salud, Salomé Ureña se vio forzada a cerrar temporalmente el Instituto en 1893. En 1896 se estableció en Puerto Plata en busca de mejoría. Falleció el 6 de marzo de 1897 en Santo Domingo a causa de tuberculosis. Recibió cristiana sepultura en la iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes. Posteriormente, el 24 de agosto de 1988, mediante el Decreto No. 396-88, sus restos fueron trasladados al Panteón de la Patria.
Es reconocida como una de las figuras literarias más importantes de la República Dominicana, pionera en la educación superior femenina.
Agradecemos el apoyo en el proceso de investigación para la curaduría de la muestra “Siempre Salomé”, presentada en Dos Calles, Espacio Creativo, a: Ylonka Nacidit-Perdomo, Jaime Read Ortega, Chavelly Torres Andújar, María Teresa Ruiz de Catrain, Miguel Collado, Miguel D. Mena, Mónica Sánchez, Mauricia Domínguez, José Batlle y Diana Martínez.
