The Queen’s Gambit

Bobby Fischer sería la versión masculina de Beth Harmon y viceversa. Ambos en la época de la Guerra Fría y ambos le ganan a un ruso. Ambos con niñez de familia disfuncional, crecen sin el padre biológico. Como adaptación de una novela, es muy preciso recordar que las adaptaciones no siempre salen a pedir de boca. Sin leer la novela, ya uno ve que hubo un enjundioso estudio para construir su narrativa, lo que se logra con los títulos de los episodios más o menos semejantes a los de los capítulos de las novelas, siendo los dos últimos la esencia. Construye personajes y trama tomando en cuenta las convenciones cinematográficas rutinarias de fórmulas, al tiempo que nos arroja como telón de fondo las particularidades de la sociedad estadounidense, su cultura, sus conflictos sociales, el alcoholismo, las nuevas adicciones a drogas ilícitas, y a esto probablemente se deba su pegada en el público con sus sensibles actuaciones y sentido palpitante en la construcción de escenas. Coincidencia o reminiscencia, se acerca a una historia real contada en el filme Queen of Katwe: biopic de Phiona Mutesi, una joven ugandesa prodigio del ajedrez. Con 11 años ganó el campeonato juvenil de su país. Poco después pudo salir por primera vez de Uganda para ir a un torneo en Sudán. Y llegó a competir en la Olimpiada Mundial de la disciplina. La mitad de la serie trae un manojo de secuencias de preparación del personaje, para luego entrar en el entrenamiento a la par de la ejecución de partidas en las que pierde y luego gana a un ajedrecista entrenado. Lo convincente viene en la segunda mitad cuando se acerca el match entre Harmon y Borgovel ajedrecista ruso, con escenas y secuencias que procuran mostrar el choque de cultura, las sutilezas de la Guerra Fría USA-URSS, algunas pizcas de espionaje y el trance ideológico sobre fe y ateísmo, al tiempo que muestra que el juego-ciencia está por encima de todo eso. Es así como logra mostrar que la mujer estadounidense enfrenta una sociedad marcada por conflictos que no responden a la esencia de su condición y que en vez de auxiliarla se manifiestan antónimos a sus intereses y conveniencias. Un elemento importante en la serie es el que procura revelar en que el estudio representa una ruptura de barreras sociales, psicológicas y culturales, así como conductuales. Romper con el statu quo traslada al individuo a reveladores espacios significativos en su condición humana. En Netflix.

HHH Género: drama. Duración: 7 episodios de 60 minutos cada uno.

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