De la leyenda al milagro: 14 datos curiosos que rodean a la Virgen de la Altagracia

«Soy la Virgen de la Altagracia y he venido a proteger a estas tierras de todas las calamidades»

De la leyenda al milagro: 14 datos curiosos que rodean a la Virgen de la Altagracia
De la leyenda al milagro: 14 datos curiosos que rodean a la Virgen de la Altagracia

La devoción a la Virgen de la Altagracia constituye una de las expresiones religiosas más antiguas y profundas de la República Dominicana. Su origen se remonta a la primera mitad del siglo XVI, en la entonces villa de Salvaleón de Higüey, cuando la isla apenas llevaba algunas décadas bajo la colonización española.

La leyenda de la Niña y el origen de la imagen

Según la tradición, en Higüey vivía una familia española con dos hijas. La menor, conocida como “la Niña”, era profundamente religiosa. En sueños, la Virgen se le apareció y le reveló su nombre: Virgen de la Altagracia, prometiéndole protección para la tierra dominicana.

“Soy la Virgen de la Altagracia y he venido a proteger a estas tierras de todas las calamidades. Todos los habitantes deberán invocarme en tiempo de adversidades y de infortunios y yo intercederé ante el Altísimo y los protegeré”.

Virgen de la Altagracia

LE RECOMENDAMOS LEER:

Nuestra Señora de la Altagracia, Madre protectora y esperanza del pueblo dominicano

Según cuenta la leyenda, la Niña pidió a su padre que, en uno de sus viajes, le trajera una imagen con esa advocación. El padre buscó por toda la ciudad, incluso entre autoridades eclesiásticas, pero nadie conocía esa Virgen. Triste por no poder cumplir el deseo de su hija, emprendió el regreso a Higüey.

Durante el trayecto, en la zona de Los Dos Ríos, un anciano misterioso —considerado por la tradición como una manifestación divina— sacó de su alforja un lienzo con la imagen exacta descrita por la Niña: María adorando al Niño Jesús, con San José detrás y una estrella iluminando la escena. El anciano se negó a recibir pago y desapareció al amanecer.

El padre entregó el cuadro a su hija el 21 de enero. Desde ese momento nació el culto, inicialmente conocido como el de la “Virgen de la Niña”.

La desaparición y el milagro del naranjo

Otra versión de la leyenda relata que la imagen desapareció de su pequeño altar. Tras una intensa búsqueda, la Niña la encontró milagrosamente colgada en un naranjo florecido fuera de temporada, hecho que reforzó la creencia en su carácter sobrenatural y consolidó la devoción popular.

¿Por qué se celebra el 21 de enero?

Originalmente, el culto a la Virgen de la Altagracia se celebraba el 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen María. Sin embargo, la fecha cambió tras un hecho histórico clave.

Virgen de la Altagracia

El 21 de enero de 1691, los dominicanos-españoles derrotaron a las tropas francesas en la Batalla de la Sabana Real o de la Limonade, luego de encomendarse a la Virgen de la Altagracia. En agradecimiento por la victoria —considerada un acontecimiento fundacional de la identidad nacional—, el pueblo decidió conmemorar a la Virgen cada 21 de enero, fecha que quedó definitivamente establecida como su día.

La coronación canónica de 1922

La imagen fue coronada canónicamente el 15 de agosto de 1922, en Santo Domingo, durante el período de ocupación militar estadounidense (1916–1922). La coronación fue autorizada por la Santa Sede y ejecutada por representantes del Vaticano, proclamando a la Virgen de la Altagracia como Reina y Protectora del pueblo dominicano.

Tras los actos litúrgicos, la imagen regresó en una peregrinación masiva a Higüey, reafirmando que su santuario natural era esa ciudad.

Uso político y traslados de la imagen

Durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, la imagen fue trasladada en varias ocasiones a Santo Domingo como parte de actos políticos y religiosos. En 1971, la imagen fue robada brevemente, provocando una gran conmoción nacional, pero posteriormente fue recuperada y devuelta a su santuario.

De San Dionisio a la Basílica de Higüey

De San Dionisio a la Basílica de Higüey

La imagen fue venerada originalmente en la Iglesia de San Dionisio, construida en la Villa de Higüey en el siglo XVI. El crecimiento de la devoción motivó la construcción de la Basílica de Higüey, inaugurada el 21 de enero de 1971. Ese mismo año, el Papa Pablo VI la declaró Basílica Menor, y en 1973 fue elevada a Catedral.

Detrás de la Iglesia de Iglesia San Dionisio Santuario de Nuestra Señora de la Altagracia aún se conserva el naranjo donde, según la tradición, apareció la imagen de la Virgen.

La visita del Papa a la isla

La visita del Papa Juan Pablo II a la isla

En 1992, el Papa Juan Pablo II visitó la República Dominicana y acudió al santuario de Higüey, reafirmando la importancia internacional del culto altagraciano y su valor espiritual para el Caribe y América Latina.

Curiosidades de la Virgen de la Altagracia

  • El cuadro de la Altagracia muestra a María frente a su hijo, con San José detrás, tal como está escrito en Apocalipsis 12, 5.
  • La Virgen posee una corona de 12 estrellas, símbolo de los doce apóstoles.
  • El nombre “Altagracia” se atribuye a que es la Madre del Hijo de Dios, considerada la más alta gracia.
  • El marco que sostiene el cuadro está hecho de oro puro.
  • Cientos de feligreses acuden a la Basílica de Higüey para hacer promesas relacionadas con salud, empleo, reconciliación familiar y otras peticiones.
  • El culto se inició en el siglo XVI.
  • El recuadro de la imagen, construido en madera de cedro, representa las ramas del naranjo donde fue encontrada y contiene alrededor de 500 hojas.
  • En su primera visita al país, el 25 de enero de 1979, el papa Juan Pablo II coronó la imagen con una diadema de plata sobredorada, como regalo personal.
  • En los jardines de la Basílica se encuentra el Museo de la Altagracia, con más de 300 años de historia.
  • Los hermanos Alonso y Antonio de Trejo trajeron la imagen desde Plasencia, España, a petición de la hija de uno de ellos.
  • El 15 de agosto de 2022 se cumplieron los primeros cien años de la coronación de la imagen de la Virgen de la Altagracia.

Posted in CulturaEtiquetas

Más de gente

Más leídas de gente

Las Más leídas