Eduardo Núñez Vásquez: un gran ser humano y excelente abogado

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Moviéndome en el servicio judicial

1 .- Sin proponérselo, una persona cualquiera puede llegar a testimoniar sobre hechos de los cuales ha tenido conocimiento en el curso de su existencia, y en un determinado momento le sirven para tomarlos como referencia para abordar un tema.

2.-Desde el primer período de mi vida, en la niñez, hasta la adolescencia, los días laborables me vi en la necesidad de estar presente en la oficina del Procurador Fiscal de Santiago, donde un tío mío desempeñaba la función de secretario, y todas las mañanas le llevaba su desayuno.

3.- En el mismo edificio donde estaba el Procurador Fiscal de Santiago, siendo un jovencito, a corta distancia, presencié el proceso llevado a cabo contra los que actuaron en el asalto a la sucursal del Banco Royal, así como el que se le siguió a mi madre por un infamante expediente que le preparó la tiranía de Trujillo, y culminó con una condenación a tres meses de prisión, no obstante la vehemente defensa que en favor de ella hizo el finado doctor Darío Balcácer.

4.- Al momento de estar en condiciones de ir a la universidad, pude haber escogido la profesión de médico, ingeniero o ser un profesional del derecho. Finalmente me investí en 1967 como doctor en derecho, y he ejercido de manera ininterrumpida, durante 53 años, accionando en la materia penal en coyunturas difíciles para el país.

5.- Ese tanto trajinar; ir de un lado para otro ante los tribunales; el ajetreo compartiendo con profesionales del derecho, ya en ejercicio, o como magistrados, me ha permitido tener conocimiento, evaluar el desempeño de un abogado en estrados haciendo la defensa de un acusado.

II.- Eduardo, electrizó con su brillante exposición

6.- He dado las explicaciones anteriores con relación a mi presencia en los círculos del servicio judicial, para referirme a la actuación del doctor Eduardo Núñez, en el conocimiento de medida cautelar, recién concluido y que involucraba a distintas personas imputadas de varios ilícitos penales.

7.- La exposición del doctor Eduardo Núñez, la defino realizada con maestría propia de un jurista que tiene el dominio completo de las ciencias jurídicas, y en especial de los principios esenciales de la materia penal. Una actuación estupenda de un conocedor de la disciplina del derecho acorde con el asunto en discusión.

8.- En cada palabra que el doctor Eduardo Núñez le dirigía al juez, se comprobaba que estaba hablando un verdadero conocedor de las interioridades del derecho penal; una persona con los conocimientos especiales, un entendido en la materia penal.

9.- Para desmenuzar el contenido del expediente objeto de su trabajo, como lo hizo el doctor Eduardo Núñez, hay que saber dónde reside la sustancia central, la problemática del asunto, algo que solo pueden hacerlo los profesionales estudiosos del derecho, los jurisperitos.

10.- El doctor Eduardo Núñez, a quien bien conozco, de seguro que estudió el expediente para decirle al magistrado que presidía la audiencia, lo que es explicar en buen derecho, con criterios finos extraídos del estudio de los grandes maestros del derecho penal. El abogado brillante no va a los tribunales a estar de pamplinero, a decir cosas de poco fundamento o utilidad.

11.- El abogado excelente estudia; se educa; llega a prepararse para dominar la materia respecto a la cual ejerce. El doctor Eduardo Núñez, enseñó que examinó atentamente; que analizó el caso a conciencia, con sumo cuidado para ser reflexivo en su exposición, sumamente juicioso.

12.- La forma como el doctor Eduardo Núñez procedió a desarrollar la defensa de su patrocinado, reveló que estaba haciendo una función de conocedor del derecho y, además, propiciando una forma nueva de cómo desarrollar la técnica jurídica partiendo de la combinación del caso en discusión, la teoría y la práctica.

III.- La exposición de Eduardo hizo historia

13.- Al momento que Eduardo desarrollaba su defensa, pensé que solamente yo estaba electrizado con la destreza que se desempeñaba, pero luego me di cuenta de que no. La actuación de Eduardo exaltó los ánimos de los presentes en la sala de audiencia y a quienes presenciaban el juicio por televisión.

14.- Cualquier persona con sano juicio se dio cuenta de que Eduardo, estaba haciendo hincapié; insistiendo en lo que deseaba quedara en la conciencia del juez, porque el verdadero abogado procura convencer al magistrado hablando con elegancia, con una atractiva que prueba la verdad de lo que dice.

15.- La fluidez de Eduardo, el lenguaje jurídico de fácil comprensión hizo posible que hombres y mujeres del pueblo asimilaran el buen derecho del nobel abogado. Cualquier persona que escuchó lo que dijo Eduardo, tuvo la posibilidad de entender que estaba recibiendo un mensaje de legalidad expuesto con mucha altura.

16.- No es común que la sociedad dominicana en general se ocupe de lo que ocurre en los tribunales y en lo que se refiere a las actuaciones de los abogados que intervienen en los procesos, sin importar de la naturaleza civil, penal, comercial o de tierra. Pero sorprende que la intervención de Eduardo llamara la atención de personas extrañas al quehacer judicial.

IV.- Contento por el triunfo de Eduardo

17- Hacer este escrito me sale del alma; desde lo más profundo de mi corazón, porque los merecidos elogios de que ha sido objeto Eduardo, los disfruto como si fueran hechos a uno cualquiera de mis hijos.

18.- A Eduardo le conozco desde que tenía unos 2 años de edad. Sé de su formación como ser humano excepcional, de gran sensibilidad y exquisita educación doméstica. Nuestro país tiene en el doctor Eduardo Núñez Vázquez, a un ejemplo de ciudadano, con sobradas virtudes cívicas, y un profesional del derecho que dignifica la toga y el birrete.

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