“A mis nietos en un mundo sin abuelos” es un ensayo publicado hace unos meses por la escritora y psicóloga clínica Karina Ferrand Estepan, en el que describe fenómenos que se observan en el seno de la familia nuclear, donde los embates de nuevos estilos de vida, fomentados por ideologías y agendas exógenas, amenazan excluir a los “padres de los padres”, de ese entorno lleno de calidad y calidez, que era el “hogar dulce hogar”.
Ferrand Estepan describe la actual situación del tipo de familia que ha surgido con las teorías feministas y la denominada ideología de género, que abogan por la destrucción de la familia biológica y nuclear. En la cultura dominicana, este pequeño conglomerado era la célula fundamental de la nación, pero en las últimas décadas la conspiración ha sido más que evidente, hasta el punto de que un intelectual como Manuel Núñez llegó a pronosticar en los años noventa “el ocaso de la nación dominicana”.
La autora de A mis nietos en un mundo sin abuelos, con prólogo de Wanda Batista y epílogo de Juan Galván, no profundiza en las causas de la realidad que describe. Pero ese “mundo sin abuelos” ha sido fomentado por los mismos que promueven la desunión del hombre y la mujer, alimentando en esta una supuesta liberación y empoderamiento que la aleja de ser madre esposa, con la idea de que esas condiciones son denigrantes y propias del “patriarcado machista”.
“Es bueno recordar que los abuelos han existido como pilares que conectan el pasado con el presente, transmitiendo tradiciones y experiencias modeladoras de la identidad familiar y de cada individuo”, refiere Ferrand Estepan, en la colección 100 Libros para San Pedro, publicada en el marco de la Feria Internacional 2025 de esa provincia Oriental.
Libros como el escrito por la profesional de la psicología clínica, nacida en Santo Domingo en 1967, debieran motivar al ciudadano del presente para rechazar el deseo de “desaparecer a quienes representan pasado y vejez”, un atentado a la dignidad humana.
