Brayan Molina canta sus sueños con disciplina y fe

Brayan Molina
Barítono, repertorio vocal clásico

Nacido en Santo Domingo, con raíces en San Juan de la Maguana, este joven de 24 años se ha consolidado como representante dominicano en escenarios internacionales. Su formación como intérprete de ópera comenzó en el Conservatorio Nacional de Música de Santo Domingo. Actualmente, cursa un Bachillerato en Música con concentración en Canto Clásico en el Conservatorio de Música de Puerto Rico, donde ha sido reconocido por su color vocal, presencia escénica y dedicación al arte operístico. Durante el último año, ha trabajado con prestigiosos maestros y artistas invitados, participando en recitales y producciones académicas, además de preparar roles del repertorio clásico. Su crecimiento profesional lo ha llevado a ofrecer conciertos dentro y fuera del Conservatorio, lo que amplía su experiencia y lo conecta con nuevas audiencias. Recientemente, fue seleccionado para representar al país en el Colchagua Vocal Institute en Chile, donde avanzó en su desarrollo artístico y en su internacionalización.

La conversación sobre Brayan Molina comenzó con su madre Gertrudys Domínguez, quien compartió el recorrido de su hijo en la música clásica.

Él es barítono, pero ¿de qué se trata esto? Los barítonos son voces masculinas cuyo registro se sitúa entre el tenor y el bajo, caracterizadas por un timbre único, repertorios y técnicas especializadas para controlar resonancia, proyección y color.

Molina ha encontrado en la música clásica el espacio ideal para desarrollar una carrera marcada por disciplina, talento y una voz con proyección internacional.

¿Dónde mostraste tu talento inicialmente?
Cantaba en la iglesia y en coros; también en casa para imitar a mi hermano. Inicialmente, me interesaba más la percusión, pero en la iglesia notaron mi potencial vocal desde pequeño. A los 13 años, mi hermano me animó a aprender una canción de Il Volo, lo que marcó el inicio de mi camino lírico.

¿Cómo ha sido tu entrada al mundo del canto lírico?
Estudié en el Conservatorio Nacional de Música por casi cuatro años, pero en 2022 dejé el canto y me fui a vivir una experiencia a un seminario, donde duré dos años recibiendo formación para ser sacerdote. El año pasado regresé al canto y aproveché una convocatoria del Conservatorio de Puerto Rico, superando obstáculos y logré la admisión.

A partir de allí, ¿qué pasó cuando te escucharon cantar?
La directora de admisiones del conservatorio se contactó conmigo para continuar el proceso de admisión. No tenía garantía, pero decidí intentarlo. Luego, el Conservatorio de Puerto Rico me ofreció una beca completa con sus fondos privados.

¿Cómo se llama tu carrera y cómo ha sido tu experiencia estudiando canto clásico en Puerto Rico?
Estudio un Bachillerato en Música con concentración en Canto Lírico; me faltan dos años y medio para graduarme. Mi experiencia ha sido enriquecedora: he tenido oportunidades y colaborado con artistas internacionales.

¿Cuál fue tu primera gran presentación y cuál te ha emocionado más?
Mi primera ópera como solista fue Così fan tutte de Mozart en el Conservatorio de Santo Domingo. El recital que más me ha emocionado es el de Puro Puccini y Otello, por cantar junto a artistas reconocidos.

¿Qué ha sido lo más retador y lo más enriquecedor de estudiar en Puerto Rico?
Cantar con grandes figuras y reconstruir mi voz desde cero ha sido difícil pero transformador. He compartido escenario con Roberto Alagna, Aleksandra Kurzak, Benjamin Bernheim, Ricardo Rivera, Ricardo Sepúlveda, Hilda Ramos y Rafi Dávila.

¿Qué significa ser barítono y cómo manejas tu rutina vocal y mental?
El barítono es una voz intermedia entre tenor y bajo, con un timbre profundo. Canto todos los días, vocalizo, estudio en casa, enfrío la voz y mantengo equilibrio físico y espiritual con gimnasio e iglesia.

¿Qué es el Colchagua Vocal Institute y cómo entraste?
Es un programa intensivo para jóvenes cantantes; fui seleccionado para presentarme próximamente.

¿Qué significa la ópera para ti?
Plenitud, pasión y un camino que fortalece mi relación con Dios.

¿Cómo imaginas tu carrera en los próximos años?
Vivo el presente, pero me dicen que tengo todo para hacer una carrera internacional.

¿De dónde eres y qué papel juega tu familia?
Nací en Santo Domingo, pero mi corazón está en San Juan de la Maguana. Mi mamá Gertrudys Domínguez, mi papá René Molina, mis hermanos Alam y Swaldy; y mi madrina Ondina Matos han sido mi mayor apoyo.

¿Regresarías a vivir a República Dominicana y qué crees que necesita el país para impulsar el canto lírico?
Me encantaría, pero es importante crecer fuera; planeo estudiar un máster en Alemania. Creo que nos falta estructura, apoyo mutuo y menos competencia desleal.

¿Qué roles de barítono sueñas interpretar?
Il conte di Luna, de Il trovatore de G. Verdi; Mercutio de Romeo et Juliette de C. Gounod.

¿Qué mensaje das a jóvenes que sueñan con el canto lírico?
Disciplina, esfuerzo, fe y confiar en que lo imposible sí se puede lograr.

Posted in Entrevista Cultural

Más de cultura

Más leídas de cultura

Las Más leídas