Hoy en día el diseño digital se ha convertido para Vanessa una herramienta con la que puede desarrollar más su trabajo artesanal y ha aprendido a no buscar tanto la precisión académica que le enseñaron en digital y a dejar que la imperfección lo toque. Piensa que tanto la artesanía como las artes gráficas son disciplinas distintas que en un punto del camino pueden acompañarse, apoyarse o complementarse, y cree que lo más semejante que tienen es que pueden pasar todas por un proceso de abstracción y conceptualización. Hoy en día ella se identifica más con la artesanía, ya que se ha vuelto su expresión tanto para la comunicación con marcas para las que colabora de forma artística o personal. Además, su formación en publicidad le ayuda a ver los objetos como productos terminados, saber cómo las vamos a presentar, a quién, en qué momento y bajo qué concepto.
¿En qué momento de un proyecto decide que una idea se debe resolvera mano y cuándo prefieres la computadora?
Cuando los proyectos vienen con un breve, con un nivel de complejidad y exigencias más grandes hay que involucrar la parte digital, como herramienta la computadora y cualquier software que se use con ella ayuda a que tengamos un acercamiento a la visión de un cliente o nuestra, nos permite dar pasos hacia atrás y cambiar quizás una idea que teníamos antes de entrar en materia. Los arquitectos y los ingenieros tienen sus planos, los artistas y artesanos tenemos nuestro bocetaje.
¿Cuáles son sus mayores fuentes de inspiración visual y qué materiales físicos le despiertan más creatividad?
Mis fuentes de inspiración visual son la naturaleza en primera instancia, los paisajes locales y luego los espacios; amo la arquitectura, la observación interior/exterior y una que está por encima de todas ellas, desde que era una niña es la imaginería católica. A cada provincia que visito trato de buscar la iglesia principal o alguna capilla icónica y apreciarla desde la arquitectura hasta cada pequeño detalle interior. Creo que el material físico con el que más me siento identificada a lo largo de los años es el barro por su plasticidad, la humildad que tiene al dejarse moldear, nos enseña a ser desapegados y perder las expectativas, es un material que en el momento en que se somete te obliga a que te sometas también.
¿De qué manera diseña el empaque de sus artesanías para que cuente una historia y funcione como una herramienta de marketing autónoma?
Cada empaque es diferente, todo depende de la intención del pedido. Para matrimonios, momentos especiales o pedidos muy personales solemos entregar una carta deseando lo mejor para esa pareja, para ese proyecto o nuevo inicio, otras piezas deben venir con un texto curatorial, dependerá del universo que estemos explorando para cada pieza.
¿Cómo ha cambiado su forma de promocionarse con la evolución de las plataformas digitales y redes sociales?
Al venir del mundo de la publicidad y trabajar 10 años en agencias, sobretodo en el área digital trato siempre de utilizar las herramientas y actualizaciones de las plataformas, pero cada marca tiene una filosofía y como dicen por ahí de la moda, lo que te acomoda. Hay que saber discernir cuáles formas comunicacionales se alinean con la filosofía y el tono de la marca.
¿Cuál ha sido el material o la técnica artesanal más difícil de dominar y cómo la integró a su portafolio gráfico?
No encuentro ningún material difícil pero si hay procesos tediosos, que requieren más paciencia y más entrega. Diría que de las técnicas artesanales más complejas para mí han sido las pinceladas artesanales italianas, porque en su técnica a diferencia de otras se utiliza mucho la geometría, los arabescos bien cuidados y medidos, e incluso una parte de escultura y legado histórico muy pesados que al estudiarlos más complejamente, se desarrolla un nivel de respeto muy grande. Hemos integrado estas técnicas en trabajos personales para nuestra casa, trabajos para clientes y exhibiciones como la temporada 8 de Indómita que el tema era Severino y esculpimos la Testa Di Moro bajo nuestra interpretación llevándola al contexto local. Como nota aclaratoria, tanto yo como mi esposo somos de familias italianas que llegaron a Puerto Plata, los Languasco de mi parte y los Di Franco por parte de la abuela paterna de Simón, parte del concepto de nuestra marca es honrar ese crisol de culturas que se ha dado en nuestro país.
¿Qué ventajas competitivas le da tener este perfil “tres en uno” en el mercado laboral y frente a agencias tradicionales?
Como ventaja competitiva, tenemos la capacidad de contar historias con objetos atesorables y coleccionables, no solo contarlas, dejar el alma de una marca; sabemos desprendernos de nosotros para darnos a otros… entre otras cosas. Realmente somos aliados para las agencias tradicionales porque colaboramos para ayudar a materializar ideas que no se conciben de manera común en estas disciplinas de comunicación. Hemos sabido trabajar con algunas que entienden el valor de este trabajo y que han sabido ser puente y por ellas. Estamos agradecidos, esperando que sean cada vez más y más.
¿Cómo ve el impacto de la IAen el diseño gráfico y cómo cree que revaloriza el trabajo manual y artesanal?
Para mí, utilizar la IA como herramienta no tiene ningún problema, pero dejarle todo el trabajo… ahí es donde se vuelve peligroso y uno se da cuenta. Un trabajo hecho meramente con IA se siente vacío, no tiene alma y la gente lo sabe y lo comunica. En redes he visto muchos comentarios de usuarios pidiéndoles a las marcas que les bajen un poco a la inteligencia artificial, cuál es el punto de comunicar para humanos cuando la marca ha hecho de todo menos humanizarse. El trabajo manual artesanal se revaloriza más frente a la inteligencia artificial por toda la historia de peso que hay detrás de ello, las ia por el momento, no son capaces de dejar una huella pegada en el barro, de decir, por ejemplo mi hija dejó un trazo en esta obra de arte mientras la hacía en el estudio, no les dan al público final los detalles que nos hacen humanos, los que dan valor a los objetos en el presente y con el pasar de los años.
¿Qué consejo le daría a un diseñador que quiere alejarse de las pantallas y empezar a explorar el arte con sus propias manos?
Las pantallas no son el problema, la diferencia está en el límite que nos ponemos a nosotros mismos frente a ellas, considera que tanto depende tu trabajo de ellas, ¿las utilizas como una herramienta o te ves incapaz de concebir algo sin una en mano? El arte en mi opinión todo ser viviente debe darse la tarea de explorarlo, consciente o inconscientemente, aunque a consciencia es mejor.
Opinión
El trabajo manual artesanal se revaloriza más frente a la inteligencia artificial por toda la historia de peso que hay detrás de ello”.
Sentir
El arte en mi opinión todo ser viviente debe darse la tarea de explorarlo, consciente o inconscientemente, aunque a consciencia es mejor”.
