El caribe rinde homenaje a Juan Marichal con esta serie de 16 entregas sobre, quizás, el juego más famoso de las grandes ligas.
14° INNING
(T1) El batazo de Marichal lo animó más todavía a seguir dominando a los Bravos. El dominicano miraba de reojo al mánager y los movimientos de píchers de relevo. Decidido a salir ganador de este duelo, enfrentó a Menke y lo ponchó con tres lanzamientos. Eso hizo que muchos fanáticos se despertaran.
(T2) Con Larker se enfrentó a un duelo de faos que finalmente perdió al lanzar una cuarta bola mala.
(T3) Con corredor en primera, Bragan quiso probar suerte con Don Dillard, quien sustituyó a Mack Jones solamente para poncharse con cuenta de 3 y 2.
(T4) De nuevo Marichal se creció y obligó a Crandall a un rolin al montículo que Cepeda remató en primera vía 1-3.
(T1) Tanto el tablazo de Marichal cerrando el inning 13, como el dominio de este último, despertaron a los Gigantes y Kuenn abrió con doble al center field donde jugaba Dillard por Jones.
(T2) El bate de Mays apareció al rojo vivo en el home. Crandall le hizo señas a Spahn para darle un pasaje gratis a primera, para buscar el doble play.
(T3) Corredores en primera y segunda sin outs. Hasta ahora Spahn no se había sentido tan amenazado y, peor, con Willie McCovey al garrote. “Con un jicito se terminaba el juego”, pensó todo el mundo. Los fanáticos se pusieron de pie. Al segundo lanzamiento McCovey le tiró, pero solo pudo rozar el bate y sacó un flaicito que Crandall se llevó detrás del ampaya.
(T4) ¿Podría Felipe ahora llevarse la corona del triunfo? Con un simple hit los periódicos anunciarían “Dos dominicanos vencen a Bravos”. Pero a Warren Spahn no le gustaba ese título que él también pensó. Nuevamente logró engañar al Panké de Haina, quien cayó con un flai al center tan corto que Kuenn no tuvo tiempo de moverse de segunda.
(T5) Dos outs y Cepeda al leño. A uno de esos lanzamientos complicados Peruchín logró un roletazo por el siore que no pudo retener. Por error Cepeda llegó a primera. Mays pasó a segunda y Kuenn, a tercera. Bases llenas, pero había dos outs.
(T6) Spahn se concentraba en Bailey y se olvidó que el cuarto estaba lleno de agua. Él no era bombero ni de la Cruz Roja. Un magistral lanzamiento puso enseguida a Bailey en 0-1. Los corredores se despegaron bastante de las almohadillas, pero Spahn no los miraba ni de reojo. Un fao hacia atrás le cepilló la careta al ampaya. Una recta bajita enamoró al quécher Gigante, que se fue sin pensarlo. La pelota subía, subía y los tres jardineros se acercaban a un mismo punto como si hubiese allí un imán. Dillard abrió los brazos para indicar que el flai era de él, los otros dos dieron un paso atrás y el inning terminó sin pena ni gloria.
(Escrito sin Inteligencia Artificial)





