Microrrelatos de Ibeth Guzmán

Valentín Amaro
Especial para elCaribe

Ibeth Guzmán. Narradora, ensayista, docente e investigadora universitaria. Reside en Santo Domingo. Miembro de la Academia Dominicana de la Lengua. Completó un Doctorado en Estudios del Español, Lingüística y Literatura en la PUCMM. Tiene una Maestría en la Enseñanza del Español en la Universidad de Alcalá de Henares. Realizó una licenciatura en Letras Puras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Obtuvo el fondo concursable Curando Caribe 2020 con la investigación: La cuerda como sujeto lírico en la bachata dominicana. Ha publicado los libros de microrrelatos: Tierra de cocodrilos (2012), Yerba mala (2015), Tiempo de pecar (2017) y El personaje haitiano en la narrativa dominicana (2024). Coautora de la antología Voces del valle (2005) y autora de la antología de mujeres microrrelatistas: Mujer en pocas palabras (2013). Durante más de una década publicó crítica literaria en la sección Qué leer del periódico Listín Diario. Produce la sección Interacción Académica del programa A Partir de Ahora en el canal Acento. Desde 2020 produce el espacio académico semanal: Diálogo Académico donde se reflexiona, junto a personalidades del mundo universitario y sociocultural, sobre pensamiento, creación, gestión cultural e investigación científica.

El microrrelato, como subgénero narrativo, se caracteriza por la hiperbrevedad, la densidad semántica, la elipsis y la construcción simbólica del sentido: en pocas líneas se configura un universo narrativo donde lo esencial no se dice, sino que se sugiere, convirtiendo al lector en coautor del significado. En esta muestra, Ibeth Guzmán, con manos de fina alfarera, nos presenta piezas donde se percibe una poética común basada en la ruptura de la lógica cotidiana, la ironía trágica, el desplazamiento de lo real hacia lo alegórico y el giro final como mecanismo de resignificación. Las narraciones parten de situaciones aparentemente normales: amor, rutina, infancia, fe, familia, consumo, deseo, que se transforman en escenarios simbólicos o perturbadores, y que generan una tensión entre lo reconocible y lo inquietante. Los personajes funcionan como figuras arquetípicas, no como psicologías individuales, lo que permite que cada historia trascienda lo anecdótico y se convierta en metáfora social, moral o existencial. Predomina una estética del extrañamiento, donde lo absurdo o lo grotesco no rompe la realidad, sino que la revela. El lenguaje no explica: condensa, sugiere e impacta, produciendo una poética de lo mínimo con máxima expansión interpretativa, propia del microrrelato contemporáneo, y en esto nuestra invitada tiene ya un recorrido muy especial.


SUPERGIRL
Mi novia es una Súper Chica. Puede volar, cargar cosas muy pesadas, destruir paredes enormes con su vista de rayos láser, transportarse a súper velocidad. En fin, puede hacer de todo. Lo único que no puede hacer mi Súper Chica es salir de ese bendito póster y hacerme compañía.


TRAVESÍAS DE UN LUNES
Los olores de la mañana son muy característicos. El mal aliento, las sábanas aromatizadas con los sudores de la madrugada. Es por ello que la rutina de higienización diaria empieza con el artesanal cepillado de dientes, porque nuestras bacterias bucales aprovechan la noche para su orgiástica reunión con las pestilencias de nuestro subconsciente. Lo peor sucede cuando a nuestra hediondez malhumorada se le adicionan, en la frontera de la medianoche, incontables tragos de ron lava gallo. Es ahí donde nuestros compañeros de vida y trabajo tienen el honor de saludar al Señor Tufo, que no es más que el honorable representante de su primo hermano, Jumo de Perro, y a quien se le debe la pleitesía de empatarlo sentimentalmente con el Señor Clorets para que, juntos, ayuden al Señor Lunes por la Mañana a empezar su trabajo.


QUE NADIE NOS VEA
Que el gusano no quiera dejar salir a la mariposa, constituye un raro acontecimiento en la especie animal. Lo mismo pasa a los humanos que se niegan a crecer para quedarse enanos. Así también sucede a los capullos, que no dejan crecer la flor que está dentro de ellos. Estos fenómenos ocurren muy raras veces en el mundo que conocemos. No así sucede en esta otra parte del universo. Aquí, lo normal es que abunden los gusanos, que escaseen las mariposas, que hombres y mujeres se queden enanos al impedirse el crecimiento unos a otros. Ya casi no quedan rosas, los jardines están atestados de capullos secos. Todo esto solo sucede aquí, en este lado del mundo: la tierra.


HOGAR DE ENSUEÑO
En una tienda por departamentos pasan muchas cosas. Lo que más a menudo sucede es que los niños se les pierdan a los padres. Junior, con solo tres años de edad, decidió embriagarse con la agradable música, las brillantes luces y el paraíso de juguetes que había en ese maravilloso lugar. Tres horas anunciando que “quien haya encontrado al niño con overall azul y sweater rojo, favor llevarlo a Servicio al Cliente”. Junior salió al parqueo y se sentó cerca de la puerta. Cuando iban a cerrar la tienda, entró nuevamente al establecimiento. Sus padres, desesperados, asumieron que lo habían secuestrado. Así pasaron diez años. Junior, ya un adolescente, había encontrado la manera de vivir en su lugar de ensueño. Su dicha terminó cuando anunciaron que esa sucursal iba a ser clausurada.


QUIÉN MATARÁ AL MUNDO
Las papas fritas son la lepra de la modernidad. Puede afirmarse que casi un noventa por ciento de la población mundial disfruta de su textura y sabor. Investigadores las han considerado responsables de haber engordado países enteros en menos de diez años. Salvo África y Haití, todos los países del mundo están en alerta roja. La esperanza del mundo está puesta en el hambre y en las lenguas en vías de desaparición.


INFIDELIDAD
“Por esta vía se hace pública la recompensa de un millón de dólares para quien encuentre la cura a la infidelidad”. De inmediato se desató en el mundo científico una ola de investigadores con raras hipótesis que daban respuestas incoherentes: unos decían que era una conducta social adquirida desde antaño; otros afirmaban que era el modus vivendi primitivo de la humanidad… en fin. Los científicos recaudaron la atención, hasta que el pastor Juan de Dios tomó la palabra: “La infidelidad existe por la simple razón de que cuando Dios creó a la esposa, el diablo, en su afán de imitarle, inventó a la amante”.


COMO A UNA VERDERA PRINCESA
Tania, a sus diecisiete años, llevaba una vida típica de jóvenes de su edad.
Iba al liceo en las mañanas y en la tarde trabajaba en una banca de apuestas. Cuando terminó sus estudios secundarios, se fue a estudiar a la capital. Vivía donde una tía materna. Siempre que le preguntó a su madre por el paradero de su papá, una respuesta vaga llenaba su solicitud. En el transcurso de su carrera conoció el amor de su vida: un hombre bueno y considerado que la trataba como a una verdadera princesa. Inmediatamente terminó la universidad, se fueron a vivir a España. Y así es como en estos momentos, en algún lugar de Europa, se está cumpliendo el incesto más hermoso que jamás haya existido.Tania, a sus diecisiete años, llevaba una vida típica de jóvenes de su edad. Iba al liceo en las mañanas y en la tarde trabajaba en una banca de apuestas. Cuando terminó sus estudios secundarios, se fue a estudiar a la capital. Vivía donde una tía materna. Siempre que le preguntó a su madre por el paradero de su papá, una respuesta vaga llenaba su solicitud. En el transcurso de su carrera conoció el amor de su vida: un hombre bueno y considerado que la trataba como a una verdadera princesa. Inmediatamente terminó la universidad, se fueron a vivir a España. Y así es como en estos momentos, en algún lugar de Europa, se está cumpliendo el incesto más hermoso que jamás haya existido.


PROFECÍA
Quien gusta de las películas de vaqueros, tiene incrustado en el interior del codo derecho una insignia que dice: “Vive en la oscuridad y goza de la dicha eterna”. Un prodigio de diez años reveló esta peculiar verdad, hace poco tiempo, a los apasionados de este revoltoso lado del séptimo arte. Aparentemente a ningún mortal le impactó la profecía del infante. El niño, asombrado por la nulidad de respuestas a sus palabras, se pronunció nuevamente: “A quien haya radiografiado, quemado o cortado su brazo derecho para verificar la veracidad de mis palabras, éste le quedará inmóvil. Se les secarán primero los brazos, luego las dos piernas y luego la cara”. Otra vez las reacciones se hicieron esperar.

–¿Qué es lo que sucede?
–Amo.
–¿Sí?
–Debe usted recordar que las prédicas se hacen ante multitudes interesadas. Los desiertos y los cuartos de albergue para niños desquiciados son para recuperar la razón y el buen gusto. Déjeme curarle el codo. Está sangrando mucho.

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