Pegotes de arte

•Un cuadro pintado por Rothko se vendió en Christie’s por $62 millones de dólares. Se gastaron menos de 2 para publicitar que esa artesanía vale eso y todavía les queda 60. Sin esa publicidad y “validación”, no se vendería ni en la mueblería “Mi Casita”.
•El Comercio creó una nueva corriente de objetos que ellos llaman Arte. Ellos mismos le ponen el precio, aunque no tienen el mínimo valor estético.
•El Capitalismo convirtió basuras en “arte” y se robó el término para disfrazarlas.
•Todo artista es un ente pensante que busca, con la estética, expresar sus sentimientos y los valores de una sociedad. Según Chagall en su libro “UNE VIE”, “…todo artista es un hombre bueno, pero no todos los hombres buenos son artistas”.
• Al comerciante no le importa ni la ética y menos la estética, por eso se inventan un “nuevo” Arte, como moneda de cambio, que les dé ganancia monetaria.

  • ¡Qué le importa al comerciante que Rothco sea antiarte y no pueda realizar una creación artística! Lo inventaron y lo validaron para conseguir ganancias de sus artesanías sin valor artístico. Tampoco le importa que sea un haitiano o el jardinero quien le fabrique, con un rolo, 50 por día, con tal que lleve su firma y abastezca el mercado.
  • El comercio puede elegir, incluso, un buen artista con prestigio, y convertirlo en mercancía. Como es el caso de Picasso.
  • Ningún Goya, Velázquez, Van Gogh, debería ser objeto de ventas en subastas, ni pertenecer a ninguna colección privada porque son patrimonio de sus respectivos países, al igual que las pirámides. ¿O no?
  • Por lo anterior, ningún obelisco egipcio puede pertenecer a ningún millonario por capricho ni a ningún gobierno invasor y ladrón.
  • Para que un artista logre ser catalogado como Patrimonio de la Humanidad debe tener una obra estética, inteligente y artística. No una repetición de artesanías. ¿Quién lo determina? Expertos en Historia del Arte, no comerciantes vulgares.
  • Una sociedad pensante y civilizada produce artistas con una obra que refleja la creatividad y el pensamiento inteligente humano.
  • La obra de arte es el producto del talento humano, rico en inventiva, caracterizada por la belleza estética y el pensamiento, que lo diferencia del resto de seres del Reino Animal. Un mono recogería una rama y la colgaría de una pared, o, si es muy avanzado su pensamiento, no pegaría un guineo con un tape… se lo comería. O recogería una caja y la dejaría en cualquier rincón. Su cerebro no da para más. La caja puede ser de Brillo.
  • Producir obras de arte requiere de talento artístico, estudios, dominio de técnicas de la plástica, dominio de la estética como en cualquier disciplina. Es arquitecto el que aprendió Arquitectura, es agrónomo el que se fajó a estudiar agronomía y que sabe diferenciar lo que es una palmita en un pote y una escultura. Es poeta el que domina el idioma y construye frases e imágenes, no el que dice cualquier disparate o que arma un amasijo de palabras al azar, no verdad Plinio Chaín? Es médico
  • Todo artista pasa por un proceso de evolución que va de principiante o estudiante a profesional, cuando sus conocimientos son aplicados para una obra que lo refleje.
  • Pagar $236 millones de dólares por el “retrato de Elisabeth Lederer” de 1916 por Klimt, es un caprichito del millonario Leonard Lauder. Y probablemente valga más, porque es una obra invaluable que debería estar en exhibición permanente.
  • Las obras maestras de arte deben ser expuestas al público, tienen un valor inmensurable y pertenecen a la humanidad toda.
  • Cualquier casa de subasta no podría establecer el precio de una obra de arte y permitir que pasen a colecciones privadas. Cuando ocurrió, incluyeron la basura del “Arte Contemporáneo”.
  • Las obras de Velázquez, como las de Picasso, no pueden pertenecer a ningún coleccionista. Son obras patrimonio de la Humanidad. Imaginemos que El Gernika sea de Elon Musk y que esté en su sala.
  • Cuando a una obra de arte se le asigna un precio y se pone a la venta, pierde su interés artístico, aunque adquiera un valor monetario. Nadie piensa en la majestuosidad de su composición, solo en los millones “que vale”.
  • Una obra de arte lo es dentro de un Museo y fuera de él. Su valor artístico es innegable y apreciado por los artistas e historiadores de arte. Un tronco de árbol es “arte” dentro del Museo mafioso que determinó que lo era. Si lo colocas fuera, nadie, en su sano juicio, la va a considerar como arte. No sé a usted, pero a mí, no me cogen de pendejo.
  • Ninguna obra de arte lo es porque lo determinó “un crítico”, más porque fue creada por un artista. Ningún “crítico” puede crear una obra de arte, simplemente porque no es artista. Pero sí son cómplices de las barbaridades que les dictan los compradores y negociantes.
  • Un artista crea obras de arte, no mercancías.
  • La diferencia entre una obra de arte y una mercancía es que la primera requiere de talento artístico para su creación. La mercancía solo busca crear un objeto que sirva para ganar dinero, disfrazado de arte. Una mercancía también requiere de un talento, pero de un talento comercial.
  • Hacer arte es una acción comercial, solamente en una sociedad capitalista.
  • Una sociedad de ignorantes no puede valorar una obra de arte y menos leer obras literarias. Esos mismos que no nos leen, Taveras, son los que nunca fueron a una exposición. Es muy hermoso y certero tu artículo, pero debo decir que no es una crisis de lectura por el celular, es una crisis de un sistema que engañó al mundo entero disfrazándose de Democracia, cuando su interés nunca fue el ser humano, ni sus valores éticos ni estéticos. Solo le importó su mano de obra y su consumismo para sus ganancias y para eso no se necesita ser culto. Para que te lean se requiere que sean educados en la lectura, por sus padres, sus profesores y por poder ir a una biblioteca “de verdad”. Mi generación leía muñequitos y novelitas de vaqueros de Marcial Lafuente Estefanía, pero leía, si no, pregúntenselo a Ele Ele.
  • Se escribe y se pinta, cuando se es artista, no solo por vanidad, sino para compartir conocimientos, para no ser ovejo de un rebaño que solo oye bachata, reguetón, vota si le pagan y solo lee memes y pendejadas del celular. ¿Pero quién se va a interesar por los artículos si nadie sabe leer, si no nos muestran la historia del arte, si no nos ponen a leer, si no nos ponen buena música? No leen ni Fogaraté, que es un parrafito.
    ¿Quién va a oír algo que desconoce?

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