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La relación padrastros e hijastros

Constituida o ensamblada, la familia, en la cual uno o ambos miembros de la pareja tiene uno o más hijos de uniones anteriores, está siendo la norma y no la excepción.

Constituida o ensamblada, la familia, en la cual uno o ambos miembros de la pareja tiene uno o más hijos de uniones anteriores, está siendo la norma y no la excepción. De hecho, en el mundo occidental la mayoría de las familias están constituidas por divorciados. Las estadísticas varían en cuanto a la cantidad, ya que influye bastante la modalidad. En Estados Unidos, por ejemplo, se asegura que en diez años esta será la forma más común de familia.

Aunque se cree que es un tema moderno, según investigaciones esta modalidad surge después de la Segunda Guerra Mundial, a partir de los “viudos de guerra”.

En nuestro país, entre 2008 y 2012 se produjeron 87 mil divorcios. La mayoría de los divorciados intenta el matrimonio por segunda vez, surgiendo cada vez más familias reconstituidas. Dentro de esta modalidad surge un tema: el papel que juegan los padrastros en la crianza de los hijos. Hay padrastros cuya relación es tan buena que llegan a considerarse verdaderos papás. Pero esa relación puede verse afectada también por factores que, si no son bien abordados, pueden incidir de manera negativa no solo en la crianza de los hijos, también en la pareja y dar al traste con la relación. Para edificarnos sobre el tema abordamos a la doctora Iris Bello Castillo, psicóloga Clínica, Jurídica y de la Salud, Psicoterapia, Mindfulness y Psicología Positiva, conocedora del tema.

¿Cuándo en una familia reconstituida surge la figura del padrastro, cómo considera debe manejarse la toma de decisiones y la definición de roles?

Este es uno de los primeros aspectos que hay que considerar, y en primera instancia los miembros de la nueva pareja son quienes tienen que discutir y negociar. Tienen que ponerse de acuerdo en el estilo de crianza, en cómo y quién disciplina, qué cabida se le da al padre biológico en la rutina diaria (esto generalmente ya viene definido en los acuerdos de custodia), aunque la opinión de la madre tiene más peso en temas de estilos de crianza y disciplina, hay que llegar a un acuerdo, porque, aunque el padrastro no sea el padre biológico, mamá y él tienen que presentar un frente común ante los niños y los demás miembros de la familia.

¿Cuáles factores podrían afectar los intentos para establecer un vínculo entre padrastro e hijastro (a)?

Hay que comprender que los vínculos afectivos no se pueden forzar, eso de “familia instantánea” es un mito. Hay niños y adolescentes que están abiertos a conocer a la nueva pareja de mamá, hay otros que son más reacios, y hay que respetar los tiempos de los niños y no intentar forzar, ni obligar, ni manipular a que quieran a esa nueva persona que se suma a la familia.

La relación es diferente cuando el padre biológico no tiene presencia a cuando la tiene. ¿Qué se recomienda cuando el padre biológico tiene una relación muy cercana? ¿Cómo manejarlo?

Aceptar que el padre biológico tiene el mismo derecho de estar con su hijo que la madre biológica. Es algo positivo que a pesar de la separación, la relación de papá con sus hijos no se haya visto afectada y es algo que hay que fomentar y cuidar. Desde el inicio lo mejor es definir los roles y los límites de estos, una cosa es el rol de padre, de madre, de padrastro y otra el rol de ex esposa, ex esposo y pareja actual. El padre biológico del niño debe tener espacio para opinar, recomendar, sugerir, pedir, pero solo en lo referente a los niños y lo que afecte directamente a éstos.

¿Cuáles suelen ser los conflictos más comunes que suelen surgir?
Temas de disciplina. Lo mejor es que el padrastro, y más en los primeros años, deje que la disciplina y las correcciones recaigan sobre la madre de los niños, y más cuando el padre biológico está presente en la vida de los niños. El padrastro debería comportarse como si fuera un tío de los niños: cuidar, proteger, hablar, aconsejar, procurar que no estén en situación de peligro; pero si hay que disciplinar, lo mejor es que lo haga la madre de los niños.

¿Qué estrategia recomienda para que la familia desarrolle una identidad como tal?

Pasar tiempos juntos, en cantidad y calidad. Para conocerse, para que surja cariño y se creen vínculos, hace falta conocerse. Para que se creen vínculos afectivos y de ser “tú y yo” pasemos a “nosotros” hace falta que haya afecto expreso, que le hagamos saber al otro que nos interesa, que estamos juntos y que haya compromiso de cuidado y de estar con el otro. Obviamente esto no surge de un día para otro, pero bien llevado es un proceso que garantiza que se tengan relaciones armoniosas.

¿Debe el padrastro tomar parte de las decisiones referentes a la crianza de los hijastros cuando el padre biológico guarda una relación cercana y activa?

Si existe una relación cordial entre madre, padrastro y padre biológico la situación se puede tratar con naturalidad y hablar abiertamente sobre las decisiones referentes a la crianza, si no es el caso, lo ideal es que la madre y padrastro se pongan de acuerdo entre ellos, y ya luego la madre y el padre biológico hablen.

¿Qué responsabilidad recae sobre el padrastro?

Comparo a los padrastros con la figura de los tíos. Un padrastro debe ser el mejor tío que un niño o una niña pueda tener. Como dije anteriormente, el padrastro debe cuidar, proteger, hablar, aconsejar, procurar que los niños no estén expuestos a situaciones de peligro. Pero si hay que disciplinar por cosas que no sean pequeñeces o tomar decisiones importantes, esto le corresponde a la madre.

Si la relación de los padres biológicos del hijo es muy buena y esto afecta la relación de la madre con su esposo (padrastro), ¿cómo sugiere se maneje ese eventual conflicto?

Precisamente por esto es importante marcar los límites de los roles desde el inicio. Lo ideal es que los padres biológicos del niño tengan una relación muy buena, porque esto beneficia a los niños. El padrastro tiene que comprender que por más que quiera a los niños no es el padre biológico de estos, que es un segundo papá y más cuando papá está presente e involucrado activamente en la vida de sus hijos. Si los conflictos surgen por un trato cercano que surge entre la ex pareja, no entre papá y mamá, ya entramos en otro terreno y habría que hablar sobre esto y los límites que se establecen en las relaciones.

Iris Bello Castillo, psicóloga clínica.

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