El rol fundamental de los padres es orientar a sus hijos para ayudarlos a identificar con quien deben relacionarse
La adolescencia es el período de transición entre la niñez y la adultez. Esta etapa incluye cambios físicos, sexuales, cognitivos, sociales y emocionales que pueden causar expectativas y ansiedad tanto en ellos como en sus familias.
Entender qué se puede esperar en las distintas etapas puede promover un desarrollo saludable durante toda la adolescencia y a principios de la adultez.
La situación a la que están expuestos en el diario vivir los hacen refugiarse en sus amistades, pero: ¿serán correctas esas amistades a quienes nuestros hijos le depositan toda su confianza?
De acuerdo con la psicóloga Karina Rene Saba del Centro de Apoyo y Asistencia Psicológica (CAPS), lo primero que los padres deben preguntarse es ¿realmente conozco a mi hijo? Muchos padres consideran que conocen a sus hijos al responderse a sí mismo esta pregunta, sin embargo, cuando ese niño pasa a ser adolescente, los mismos padres no reconocen ciertas actitudes y conductas ya que son totalmente nuevas. La experta clínica infanto- juvenil, respondió las siguientes interrogantes:
¿Cuál sería la manera correcta de explicarles a los hijos que sus amistades no son las adecuadas?
Primero debemos oírlos, saber qué es lo que sienten y como piensan y, sobre todas las cosas, hacer un gran esfuerzo por entenderlos, comprenderlos. El padre se puede ubicar en el puesto de los hijos y aconsejarles desde la orientación, reflexión y la empatía, y no desde el autoritarismo. Decirle: “entiendo que tu amiga te cae muy bien y que realmente tú la consideras una buena persona, quizá tienes razón, pero, ¿te parece adecuada su conducta?” En vez de, “no me gusta esa amiga para ti, no me gusta su comportamiento”.
¿Cómo puedo distanciar a mis hijos de esa “mala influencia”?
Una manera correcta de intervenir, además de hablar con ellos, es definiendo con los hijos qué significa “mala influencia” y porqué lo es, ya que muchas veces dejamos el término en un juicio de valor y no nos detenemos con el adolescente a puntualizar cuáles son las verdaderas conductas que creemos inadecuadas y porqué lo son, y más teniendo en cuenta nuevamente lo crítico que pueden llegar a ser en estas edades.
¿Cuáles son las señales que deben percibir los padres para determinar si son correctas o no, las amistades con las que se relacionan sus hijos?
Los padres pueden tener señales cuando hablan con las amistades de sus hijos, acerca de sus gustos e intereses, sabiendo qué sitios frecuentan, cuál es su círculo social real, qué edad promedio tiene este círculo de amistades. También conversar con los padres de los amigos puede ayudar mucho a establecer una alianza sana en la interacción social para estos jóvenes.
¿Cuáles serían los consejos o las frases que deben usarse al hablar con los hijos?
Todos los consejos que el padre quiere dar a un adolescente son válidos, cuidando la manera en que se dicen, entendiendo que es un consejo y no una ordenanza, y evitando siempre palabras o frases que resten valor al criterio del joven, por ejemplo: “te lo digo porque tengo más experiencia y ya viví eso”, donde lo correcto sería decir: “me gustaría que escuches y analices lo que te estoy diciendo, porque me preocupo por ti y tu bienestar”.
¿Cómo los padres pueden combatir la “mala influencia” de las amistades de sus hijos?
Conociendo la manera de actuar, pensar y sentir de nuestros hijos, para saber qué los hace más o menos vulnerable a situaciones de riesgo con esas amistades según sea el caso, para así tomar las medidas necesarias como padres. En este caso es importante que el padre maneje el concepto “me obedeces porque te amo y quiero lo mejor para ti” y no el concepto “me obedeces porque soy tu madre/padre y se hace lo que yo digo”.
¿Cómo los padres ayudan a sus hijos a establecer amistades sanas?
La mejor manera de establecer estos vínculos, es incentivar a los jóvenes a tener amistades parecidas a él, en ideales, gustos, crianza, formas de pensar, sentir y actuar. “¿Qué tanto se parece este joven a mi hijo? ¿Qué tanto puede aportar a su vida? Y pudiendo responder estas preguntas estaríamos más claros de si la relación resultará en un vínculo sano y provechoso.
¿Cómo un padre puede ayudar a sus hijos a identificar las amistades correctas para ellos?
Desde el principio de la crianza el padre puede ayudar en esta tarea, conversando con su hijo acerca de las conductas inapropiadas de sí mismo y de otros niños. Los padres deberían desde edades tempranas manejar conceptos claros de qué es una amistad sana y cuál no, dando ejemplos de las mismas, e identificando las características de cada uno. El rol más importante de los padres en estos casos es su rol orientador, en el que sobre todas las cosas debe empatizar y comprender a su hijo para poder realmente ayudarlo y apoyarlo de manera efectiva en su elección de amistades y en esta etapa de su desarrollo.
¿Qué le recomienda a los padres para combatir este dilema?
La recomendación principal es, darse la tarea de conocer a sus hijos, a estos nuevos jóvenes que están madurando y están creciendo, formándose como adultos, formándose como personas con juicio moral y crítico, y la mejor manera de lograr esto es conversando con ellos, formulando temas controversiales y de interés para observar, reflexionar y sobre todo educar acerca de lo que le rodea a ese adolescente, sobre todo a nivel emocional y social.

