Los matices marrones, verdes intensos, vino tinto y amarillos, comparten protagonismo en esta época
La tradicional paleta otoñal, dominada por marrones, terracotas y ocres, evoluciona hacia combinaciones más sofisticadas. La incorporación del marrón puede realizarse mediante paredes, gabinetes, sofás, butacas y muebles de madera oscura. También funciona en alfombras, cojines y cortinas, especialmente cuando se combina con crema, beige, marfil y detalles metálicos en tonos dorados.
Una manera sencilla de incorporar el gorgoña conocido como el rojo vino, puede apreciarse en los jarrones, las lámparas y los cojines.
Por otro lado, el verde profundo, lo puedes mezclar con madera, piedra, fibras naturales y textiles en tonos arena. Asimismo, puede acompañarse de detalles dorados o de latón para conseguir un resultado más sofisticado.
Entre las propuestas de la temporada también sobresalen los amarillos apagados, particularmente el amarillo pajizo y los matices cercanos al color del trigo.
