Donald Trump reveló que, a su esposa, Melania Trump, le desagrada ver al mandatario bailar en público, insistiendo en que este comportamiento es «poco presidencial».
«Imagina al [expresidente] Franklin Roosevelt bailando. Ella me dijo eso», señaló. Pese a los ruegos de su mujer, aseguró que el público suele pedirle que baile y «el lugar se vuelve loco».
