2026 debe ser el año de la paz en Ucrania

Luego de cuatro años de agresión rusa contra Ucrania, 2026 debe ser el año en que se alcance la paz. El pueblo ucraniano ha demostrado una resiliencia extraordinaria frente a la devastación y Ucrania ha dejado claro su compromiso con una paz justa y duradera basada en los principios de la Carta de las Naciones Unidas. La Unión Europea respalda plenamente estos esfuerzos y contribuye activamente a las iniciativas internacionales encaminadas a poner fin a la guerra.

La posición de la Unión Europea es inequívoca: queremos la paz en Ucrania, pero esta paz debe ser duradera, creíble y conforme al derecho internacional. Ucrania ha demostrado su disposición al diálogo y ha apoyado llamados a un alto el fuego. Rusia, en cambio, continúa su guerra de agresión, atacando a civiles y destruyendo infraestructuras críticas. Esta guerra podría terminar hoy mismo si Rusia cesara las hostilidades y retirara sus fuerzas.

Esta guerra no concierne únicamente a Ucrania y a la Unión Europea. Nos afecta a todos. Viola principios fundamentales que rigen el orden internacional y que están consagrados en la Carta de las Naciones Unidas: la soberanía, la integridad territorial y la resolución pacífica de conflictos. Estos principios protegen a todos los Estados, grandes y pequeños.

Por lo tanto, la manera en que termine esta guerra determinará la vigencia futura de estos principios. Si la agresión se normaliza y la integridad territorial se vuelve negociable, otros países podrían sentirse tentados a seguir el mismo camino. Recompensar la agresión no trae paz: invita a nuevas guerras.

La paz debe estar respaldada por garantías de seguridad creíbles que eviten la repetición de la violencia. En este marco, en enero 2026, los países de la “coalición de voluntarios”, con participación de países europeos y otros socios, establecieron garantías de seguridad legalmente vinculantes para Ucrania, tras un alto de fuego. La experiencia demuestra que acuerdos débiles o precipitados no generan estabilidad.

Poner fin a esta guerra de manera justa no es solo una necesidad para Ucrania. Es esencial para preservar el orden internacional basado reglas, del que todos dependemos. 2026 debe ser el año en que se logre esa paz.

Raúl Fuentes Milani, embajador de la Unión Europea
Stefano Queirolo Palmas, embajador de Italia
Maike Friedrichsen, embajadora de Alemania
Frank Keurhorst, embajador del Reino de Países Bajos
Sonia Barbry, embajadora de Francia
Lorea Arribalzaga Ceballos, Embajadora del Reino de España

Posted in OpinionesEtiquetas

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas