El miércoles 29 de abril la República Dominicana celebra el Día Nacional de la Ética Ciudadana y los 150 años del ascenso a la Presidencia de la República de Ulises Francisco Espaillat. Su accionar político estuvo marcado por la honradez, la integridad y la defensa de los valores democráticos que se expresó en los diversos cargos públicos que desempeñó incluyendo la vicepresidencia del gobierno restaurador y la presidencia de la República desde el 29 de abril de 1876 hasta el 5 de octubre del mismo año.
Liberal positivista concibió una visión de la política que no la separaba de la ética y la moral, que promovía la libertad, la aplicación rigurosa de la ley y la institucionalidad por medio del desarrollo de la educación y del cultivo de las virtudes del trabajo. Defendió la justicia como la primera condición necesaria para que pueda marchar la sociedad y la buena administración de la justicia como el elemento de orden por excelencia.
El 150 aniversario de la toma de posesión de Espaillat es una oportunidad para reivindicar su legado de compromiso con la democracia, la transparencia, la integridad y la patria. Encarnó la responsabilidad ciudadana, la honestidad y la integridad en sus acciones y decisiones y dio ejemplo en su accionar político de combate a la impunidad y la corrupción eliminando las prebendas que se acordaban a los políticos y caudillos de la época y estando en el poder tradujo a la justicia por la responsabilidad en el mal manejo de los recursos públicos y las infracciones cometidas a las leyes fiscales a los administradores de hacienda de Puerto Plata, Santiago, La Vega, Samaná y Monte Cristi. Civilista, periodista, escritor y legislador, su vida y su legado constituye un testimonio para el manejo de la administración pública con sentido ético, compromiso con el bien común y defensa de la patria para las generaciones presentes.
