Utopía es representación de una sociedad ideal, paradisíaca, sin problemas ni conflictos. Significa lugar inexistente y fue creación del inglés Thomas More en el siglo 16. En el 19, su compatriota John Stewart Mill crea el concepto contrario, distopia o antiutopía, representación de sociedades con características indeseables, que se alejan de lo que anhelamos y cuya posibilidad de concreción debemos evitar siempre. A diferencia de las utopías, que se escenifican en un tiempo indeterminado, las distopias apuntan específicamente al futuro. Su fin como género literario es entonces llamar la atención sobre tendencias ominosas, que no auguran buen futuro. ¿Nos lleva la inteligencia artificial a una “distopía“? Inquietud no exagerada.
