Tras la conmoción por el asesinato del político conservador Charlie Kirk, Estados Unidos experimenta otra, la del ataque a tiros contra dos miembros de Guardia Nacional en Washington. En el primer caso, para sorpresa y frustración del presidente Donald Trump y sus partidarios, el asesino no fue ni demócrata ni inmigrante ni latino, sino “uno de ellos mismos”. Ahora se trata de un inmigrante afgano, y Trump culpó del hecho a Joe Biden y los inmigrantes. Sin embargo, resultó que el afgano recibió asilo político en su actual gestión, si bien había ingresado cuando Biden. A raíz del hecho se espera endurecimiento de la ya dura política migratoria.
