Un incidente de estudiantes que agredían a un profesor, como el que hemos visto en el liceo público Juan Pablo Duarte, era de esos hechos que solo pasaban en otros países, pero no en el nuestro. Esa golpiza a un profesor en plena aula pone de manifiesto el nivel de irrespeto, descontrol y falta de autoridad en nuestra educación pública actualmente. En medio de eso salió a relucir que en el mismo plantel habían ocurrido ya agresiones a otros maestros. El deterioro social y de valores ha llegado a tal punto que algunos padres apoyan tales conductas de sus hijos mediante el silencio. Porque ellos mismos son irrespetados por sus vástagos.
