Sectores supuestamente llamados a ser garantes de la legalidad y el orden institucional a veces se conducen como enloquecidos, como vemos otra vez por los predios legislativos, en cuanto a aprobación de 10% de propina obligatoria al personal que entrega pedidos de comida solicitados a distancia –“deliveries”-. Esto contradice una sentencia de la Suprema Corte de Justicia, la cual dejó claramente establecido que las propinas obligatorias solo rigen cuando el consumo se hace de forma directa y personal en negocios como hoteles, restaurantes, cafés, bares. La medida, una novedad en el Código Laboral, aprobado por el Senado, golpea a los consumidores y podría provocar una reducción de estos pedidos, afectando más a quienes pretende beneficiar.
