“Es reducida globalmente la cantidad de niñas y mujeres en empresas de tecnología, pese a la creciente oferta de puestos laborales de esa naturaleza. Por eso a los Estados se les requieren políticas para estimular más niñas y mujeres formadas en carreras de áreas matemáticas y tecnológicas, como, por ejemplo, ingeniería “mecatrónica”, relativa a automatización de procesos de manufactura, integrando componentes mecánicos, eléctricos, electrónicos y de software. Ya se ofrece en el país y es buena noticia que jóvenes mujeres la cursen, como destacó recientemente elCaribe. Buscan romper el estereotipo de la carrera asociada a hombres, y su lugar en la economía del conocimiento. Abren nuevas posibilidades de avance para ellas y con su coraje, para todas sus congéneres.
