Ya casi concluyendo el mes de sensibilización sobre el cáncer de mama, vale abundar en factores que aumentan el riesgo de la enfermedad. Uno no muy mencionado es la falta de lactancia materna, realidad persistente en nuestro país. Más allá de sus conocidos beneficios nutricionales, la evidencia científica identifica la lactancia como un factor que contribuye a reducir el riesgo de este cáncer, el más común en las mujeres. Elevan la probabilidad de padecerlo también hábitos como el consumo de alcohol, el tabaquismo, el sedentarismo y la obesidad después de la menopausia. Promover la lactancia y estilos de vida saludables debería formar parte de cualquier estrategia seria de prevención, más allá de octubre.
