Este fin de semana, luego de publicar un texto sobre la declaratoria de hambruna en Gaza por parte de la ONU -la cual ilustré con la hoy ya icónica foto de Hedaya y su bebé- recibí en redes algunos comentarios de odio –haters, les llaman- sobre la autenticidad de la fotografía y mi “amarillismo” y falta de corroboración al usarla.
Así al revisar los argumentos de mis gratuitos detractores, me di cuenta que su base principal eran sus consultas a Grok, la IA de la red social X, recitentemente envuelta en polémica por los sesgos en sus respuestas, que van desde el antisemitismo a lo “anti-woke”, sin ningún reparo.
Sobre la foto, me permito aclararles que fue tomada el 21 de julio por el fotógrafo Ahmed Al-arini de la agencia de noticias turca Anadolu, publicada en Getty Images y con repositorios públicos que muestran la misma escena desde otros puntos de vista. (1, 2 y 3). El protagonista es Mohamed, un niño gazatí de año y medio de edad que afronta un síndrome de «espalda encogida», así como una protuberancia dorsal, «producto de la desnutrición potencialmente mortal debido a los continuos ataques y bloqueo israelíes». La BBC se hizo eco de esta noticia y habló con la madre de Mohamed.
Sobre esta imagen, Grok responde que “la imagen es falsa. Corresponde a Yemen, año 2017”. Y allí está el problema. Esta IA, en voz de sus creadores, se alimenta “de todo lo que hay en Internet y en X» por lo que, si esta red social «está plagada de desinformación, pues asume esa desinformación». Añade que, en ocasiones, «según cómo preguntes las cosas te responderá de una forma u otra» o también «puede responder algo correcto o incorrecto».
Y voy un poco más allá. El caso de Grok demuestra «que el entrenamiento que ha recibido es diferente de cualquier otro modelo de IA». Grok está sesgado, algo que puede condicionar bastante «determinadas respuestas». Y Elon Musk ha sido transparente en que su modelo de inteligencia artificial no debe ser tan políticamente correcto, sino más ‘anti-woke’». Muestra de ello son las «salidas de tono» de las últimas semanas sobre la guerra en Gaza y el antisemitismo.
Señores, estamos en un mundo polarizado, no buscamos la verdad, buscamos la respuesta que nosotros queremos ver. Una IA no deja de ser un programa que busca información, pero no es perfecta y nunca lo va a ser y fallará muchas veces. Y como hay usuarios que prefieren consumir medios progresistas o conservadores, con los modelos de IA poco a poco nos vamos a encontrar en lo mismo. Será el «pensamiento crítico» la principal herramienta para luchar contra la desinformación.
¿La recomendación? si queremos utilizar la inteligencia artificial para verificar, lo hagamos con más de un modelo de IA. Es mejor no limitarse a Grok y consultar también otras como ChatGPT, Gemini o Claude. Dependiendo del modelo es posible que te dé respuestas completamente diferentes. Haga la prueba y use la IA “con inteligencia”.
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