El papa hizo un enérgico llamado a los que gobiernan en Haití, a que asuman su responsabilidad y garanticen el orden.
Eso lo dijo durante misa del Ángelus, conmovido por la reciente matanza en un barrio haitiano. Es una actitud correcta del sumo pontífice porque a lo que estamos acostumbrados es a limitarnos a ofrecerle solidaridad y enviarle ayuda a ese pueblo. Por ejemplo, el jueves el embajador de EE.UU. en la ONU tuvo un fogoso discurso en el que pedía el envío de más recursos y la ratificación de la fuerza antipandillas. Que siga la ayuda y la solidaridad con Haití, pero cabe recordarles, como demanda el papa, que los que allí gobiernan asuman su responsabilidad porque, primeramente, porque ellos son los que gobiernan y también los primeros responsables.
