Trata de personas, herida profunda

    El papa Francisco, en ocasión de la Jornada mundial de oración y reflexión contra la trata de personas, afirmó que es violencia y una herida profunda en el cuerpo de la humanidad, y animó a las mujeres y a los hombres a combatir todas las formas de esclavitud y explotación.
    Con el lema de este año de la jornada, que es El poder del cuidado. Mujeres, economía y trata de personas, Bergoglio invita a reflexionar sobre la condición de mujeres y niñas sujetas a múltiples formas de explotación, tales como los matrimonios forzados y la esclavitud doméstica y laboral.

    Juntos podemos y debemos luchar para que los derechos humanos se expresen de forma específica, en el respeto a la diversidad y en el reconocimiento de la dignidad de toda persona, teniendo en cuenta de manera particular a quienes ven vulnerados sus derechos fundamentales, sostuvo el pontífice.

    La trata de personas es la peor y más execrable forma de explotación sobre todo para mujeres y niñas, al punto de que se calcula que en el mundo actual hay mucho más esclavas sexuales que en la Edad Media.

    Junto a la migración, la trata de personas es uno de los fenómenos dominantes de este siglo, por lo que el papa considera que doblemente pobres son las mujeres que sufren exclusión, maltrato y violencia, porque tienen menos oportunidades de defender sus derechos y subrayó que la trata subordina violentamente a mujeres y niñas a un inaceptable rol de servidumbre doméstica y sexual.

    No es de extrañar que este “lucrativo negocio”, que según cifras de la Organización Integral para las Migraciones somete cada año a 40 millones de personas en el mundo, genere altísimas ganancias a los grupos delictivos que lo ejercen.

    Mantente informado!

    Recibe en tu correo actualizaciones diarias
    de las noticias más importantes de la actualidad.