El pesimismo de la clase media

En la búsqueda de una razón válida para entender la causa del creciente pesimismo nacional en sectores de clase media, me propuse esta semana un inventario de las noticias publicadas en los medios.

Tomé de mis archivos un ejemplar de un diario de años atrás y conté los titulares: Incautan 28 millones en casa de cambio; muere niño por dengue y van 41 en total; aseguran confiesa que mató a Micky; detienen cuatro sujetos agredieron a reporteros; apresan haitianos (en) Capotillo; matan hombre y su hija de un año en Cristo Rey; matan comerciante a tiros en Barahona; asaltan(en) Barahona a un guatemalteco; pide nombres ligados a narco; apresan cuatro y les ocupan coca; falleció ayer mujer baleada por su esposo; choferes bajan los pasajeros (que) no pagan alza; capturan (en) Higüey hombre vinculan con red narcos; decomisan marihuana; moradores de barrios protestan; apagones continúan castigo en Santiago (interrupciones pasan de 10 horas); ocupan marihuana en cárcel Barahona; fiscal ejecutará libertad ex militar apresado con 50 kilos de cocaína y favorecido con fianza; muere otro niño a causa dengue en el Reid Cabral: caso muerte niños en manos (de) Fiscalía; ocupan regional de salud y piden reponer médicos cancelados.

El panorama no es distinto cuando se enciende la radio a cualquier hora del día o se ven los noticiarios de la televisión. Los dominicanos nos desayunamos con un barril de veneno informativo que le amarga el día a cualquiera.
Con esa cotidiana realidad y las desalentadoras noticias provenientes del ámbito político y gubernamental, alimentadas con los aportes internacionales del terrorismo y ahora la guerra de Estados Unidos e Irán, uno está obligado a pensar que un país que aún así sonríe es en extremo optimista. No hay otra manera de entender el carácter alegre y despreocupado de nuestros conciudadanos. Pero ¿cuánto nos durará?

Posted in La columna de Miguel Guerrero, OpinionesEtiquetas

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas