La tregua frágil entre periodismo y la IA

La adopción de IA en los medios no se romperá por la tecnología, pero sí por privilegiar producir más antes de construir una ética operativa.

La IA no va a destruir la credibilidad de los medios, sino el mal uso de ella
La IA no va a destruir la credibilidad de los medios, sino el mal uso de ella

Entre periodistas e IA hay una tregua nerviosa que intenta sostenerse mientras la máquina ahorra tiempo, optimiza notas, limpia transcripciones y sugiere caminos. Pero basta un error visible para que todo vuelva a parecer una traición.

Pero justo cuando la relación entre periodistas e IA parece mejorar, con una reciente avanzada de profesionales empezando a admitir que usan IA para editar o acelerar borradores, The New York Times rompió su relación con un articulista que presentó una reseña de un libro escrita, al menos en parte, por IA y con pasajes casi idénticos a la reseña del mismo libro publicada meses antes en The Guardian. El escritor admitió usar IA para que le ayudara a escribir y afirmó haber cometido “un grave error”.

Este episodio supone una clara llamada de atención para el Times -y no la primera- sobre la importancia de comunicar sus políticas de IA a los periodistas. Pero también envía una señal de alerta a todas las redacciones que avanzan poco a poco hacia una mayor adopción de la IA: el incidente nos lleva de nuevo al oscuro laberinto de escándalos de IA en los medios, desde el periodismo automatizado de CNET hasta los libros inventados del Chicago Sun-Times, lo que aviva el riesgo de anular los avances en productividad y optimización de contenido que muchos periodistas y redacciones han logrado.

Le recomendamos leer

Pero el problema no es solo moral, es estructural. Cada vez más periodistas están cruzando la línea psicológica que separaba el “yo jamás usaría eso” del “la uso, pero con cuidado”, una transición casi clandestina. El mensaje implícito era simple: la IA puede entrar a la redacción, siempre que no haga quedar mal a nadie. Pero ya hizo quedar mal al diario más influyente del mundo.

La adopción en medios no se romperá por la tecnología, pero sí por algo más humano: la fascinación con producir más y más rápido, antes de construir una ética operativa capaz de sostener ese poder. La tregua sigue viva, pero ya sabemos lo fácil que puede incendiarse.

Le recomendamos leer

Posted in Con InteligencIA, OpinionesEtiquetas

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas