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Leonel Fernández, eficaz y talentoso dirigente político, conoce muy bien cómo opera el panorama electoral del país. ¿Cómo podemos analizar este “nodal” aspecto que marca el proceso estratégico dentro del discurrir político nacional?

Fernández, por su experiencia política y el dominio que tiene del funcionamiento de los estamentos estatales, sabe (perfectamente) cómo debe manejarse el trabajo táctico y estratégico de un candidato que tiene como norte salir airoso en las elecciones presidenciales, como las que tendremos en mayo del 2024. ¡Una consulta electoral, además, que podemos calificar -y no erramos al emitir tal concepto- de “sui géneris”!

Las alianzas electorales siempre son “de capital importancia” en los procesos políticos de República Dominicana. Sobre el particular ningún politólogo debe reaccionar en contra de esta aseveración y tratar de poner en contexto argumentos que al final podrían resultar fútiles.

En las elecciones nacionales, y la historia no miente, las alianzas han estado presentes. Y precisar que muchas veces las alianzas han sido determinantes para concretar la victoria del candidato más popular.

Porque, precisamente, aunque el aspirante a la Presidencia con mayor simpatía -y que incluso las encuestas lo señalen como “el claro ganador” de las elecciones- se considere efectivamente ganancioso, siempre busca sumar a su partido a pequeños grupos calificados como “partiditos bisagras”.

De otro lado, escribo a continuación -una brevísima frase- que quizás algunos lectores consideren que “no tiene ninguna importancia”. Hasta se preguntarían: ¿Y para qué sirve? Anoto la frase: La peor diligencia es que no se hace”.

La citada frase pertenece al amplio léxico del Refranero Popular.

Ese pensamiento lo traigo a colación para resaltar el tesón y la bravura política que, en la presente coyuntura electoral, norman la praxis de Leonel Fernández quien, quizás sin proponérselo, hace acopio de las enseñanzas que nos ofrece el vocabulario del Refranero Popular.

En efecto, sin pérdida de tiempo y con espartana acción de su liderazgo, hace la diligencia más inteligente e inmediata que va acorde con su nuevo proyecto político cuyo fin es alcanzar de nuevo el Solio Presidencial.

El líder de la Fuerza del Pueblo trabaja con actitud firme y sin tenerle miedo a la maledicencia que ponen en práctica sus más acérrimos adversarios entre los que figuran veteranos periodistas quienes, en artículos publicados en la prensa escrita, así como sus asiduas peroratas en medios electrónicos (radio y televisión) y en las redes sociales, lo descartan (de plano) para ganar las elecciones presidenciales de 24.
Continuará.

Posted in Opiniones
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