¿Qué pasa si la innovación no tiene un plan sólido? Se convierte en un problema a resolver, crea una crisis que no teníamos. Muchos piensan que ser creativo es suficiente para innovar, e ignoran que se necesita una estrategia para llevarla a cabo exitosamente. Prometo no complicarte mucho, así que trataré de explicar esto de forma simple.
Vamos paso a paso: Primero, entendamos las diferencias básicas; La creatividad es como soñar despierto. Luego la innovación lleva esas ideas a la acción: las conviertes en algo útil que resuelve problemas reales. Y, entonces podríamos decir que la estrategia es el mapa, un plan claro que conecta todo con tus metas, recursos y posibles riesgos. Hasta aquí todo claro.
Un error común es obsesionarse con “lo nuevo” solo porque suena moderno. A esto le he llamado el “fetichismo de lo nuevo”. ¿A qué me refiero con esto? Pues, creer que adquirir lo último en tecnología, por sí solo, mejorará los resultados esperados, sin crear la estructura necesaria, (humana) que sostendrá el proceso. Como si andar en el último modelo de carro fuese más importante que saber manejar. Quienes priorizan la creatividad y la adopción de lo nuevo (Solo por decir que usan la última tecnologia), por encima de la metodología consiguen equipos cansados, dinero perdido y metas no alcanzadas. Y aquí te comparto lo que digo con frecuencia a quienes asesoro en Humanocentria: “Mide el éxito por resultados reales, no por lo “cool” que parece. Pregunta, siempre ¿Qué problema -Humano- real estoy resolviendo?”
Los riesgos crecen cuando sigues modas sin base. Cosas como “Agile©” (un método para trabajar rápido) o “Design Thinking” (pensar como diseñador) suenan bien, pero si las usas mal, crean desorden. Estudios de McKinsey® muestran que el 70% de cambios digitales fallan por no tener estrategia, lo que significa pérdidas grandes que se podrían evitar con planificación simple.
Mira ejemplos reales de innovación sin estrategia: Google Glass en 2013, fue una idea creativa para gafas inteligentes, pero sin plan para privacidad, falló y costó millones. También le pasó a Quibi en 2020, que fue una app de videos cortos con mucho dinero invertido, pero ignoró competidores como TikTok y la pandemia, y cerró rápido. Mi ejemplo favorito es Therano, que prometió test médicos fáciles, pero sin checks científicos, terminó en fraude. (Aquí no solo faltó estrategia, también transparencia)
Estos muestran cómo la improvisación afecta el resultado. La clave está en la innovación como un sistema, no como una moda. Empieza con creatividad, pero añade estrategia: evalúa si es viable, mide resultados y aprende de errores, planea pasos en un calendario, alinea ideas con metas del equipo, involucra a la gente desde el inicio, y si tienes los recursos, entonces consulta expertos y mide impactos a largo plazo. Abraza enfoques humanocéntricos, que ponen a las personas primero, que ayudan a que la innovación sea real y sostenible.
