Quien ha visto series o reportajes policiales sabe cómo se procede en caso de homicidio. Lo primero: potencial móvil. Se comprueba si faltan pertenencias y si casualmente no, la conclusión lógica es que no fue asesinato por robo, sino por otra razón. Seguidamente se chequea historial del occiso: ¿tenía algún posible enemigo o deudas, andaba en algo turbio? Ese es el caso de la pareja asesinada recientemente en Constanza. Nada faltaba en la casa, no los mataron por robo. ¿Cuál fue el móvil? Que supieran familiares y amigos, las víctimas no tenían enemigos, ni deudas ni problemas con alguien. Horrendo y consternador crimen cuyo móvil y autores son por ahora un misterio.
