La infalible palabra de Dios en Romanos 8:14 enseña que los guiados por el Espíritu Santo, esos son los llamados “hijos de Dios” contrastando con la muy usada frase “sigue tu corazón” y de “te lo dice la voz de la experiencia”… Y sin duda podemos añadir las voces de influencers, críticos y consejeros, los amigos verdaderos y los gurús del momento.
Digamos que la voz de Dios tiene mucha competencia en la vida de quienes Jesús no es su máxima autoridad. En estos casos dejarnos guiar, que no es lo mismo que dejarnos llevar por las circunstancias, el conocimiento, las tendencias, las apariencias o los deseos, nos costaría un precio alto: ir en vía contraria a la mayoría o confrontar nuestros propios intereses. Entonces un hijo de Dios más que acta de nacimiento tiene carta de ruta.
