Parece que el exceso de realidad de algunas personas no les deja espacio para la verdad que necesitan incorporar en sus vidas hoy, la verdad nos hace libres, no lo que algunos dicen que es, la que liberta viene de Dios, y para tener esa verdad trabajando a nuestro favor debemos estar en paz con Jesús, reconocer aquello que dijo “mis palabras son espíritu y vida”. ¡Busquemos en nosotros eso que no se ajusta a la verdad y eliminémoslo! ¡Cero justificaciones! ¡Sinceridad! Ajustes pequeños traen grandes cambios. Todos tenemos el mismo tiempo, pero no las mismas prioridades, no digas que no tienes tiempo, porque todos notarán que no es tu prioridad. No digas, respeto las religiones, Jesús no es religión, es redentor, nadie viene al Padre sin reconocerlo a Él, esa postura no es ignorancia, es resistencia.
