Es lo que falta para el 16 de agosto. Son los días más difíciles de los funcionarios y los días más felices del presidente, todo el mundo lo llama. Se rumora que “van a remenear la mata” lo que aumenta la presión de los desempleados que quieren que los nombren, algunos están nerviosos porque su posible destitución implicaría su culpabilidad y otros están dando declaraciones para no quedarse fuera de la nómina. Hay mucha gente nerviosa. Yo entiendo, que si el presidente no se va a postular debe hacer los cambios que le garanticen dejar una buena gestión, porque lo que parece, es que contrataron alguna firma internacional para que los problemas serios sean ocultados por disparates.
