En política la “puerta giratoria” es el ciclo en el que los individuos se alternan entre trabajar en el sector privado y público, lo que genera preocupación porque alguien que trabajó como regulador posee un conocimiento interno detallado que resulta útil para las empresas que buscan evadir la regulación, lo que incentiva a las industrias reguladas a contratar a exreguladores. Esto lo vemos en el país, y, además, el fenómeno de que la mayoría de los funcionarios que han ocupado una posición alta en el Estado no se dedican a ninguna actividad laboral cuando salen del Estado. Salvo raras excepciones como el Dr. Víctor Atallah que es ministro de Salud y todavía ve a pacientes y sigue con su trabajo.
