Pekín. China advirtió que su cooperación con Irán “no debe ser interferida ni socavada”, después de que Estados Unidos lanzara una nueva ofensiva de sanciones contra Teherán que, aunque no incluyó a entidades de China continental, sí afectó a dos compañías con sede en Hong Kong.
El portavoz del Ministerio chino de Exteriores Lin Jian aseguró en una rueda de prensa que la cooperación entre China e Irán “siempre se ha llevado a cabo dentro del marco del derecho internacional”, al ser preguntado por las nuevas sanciones y por si Pekín modificaría sus relaciones con Teherán para cumplir con las exigencias de Washington.
Lin afirmó que China sigue “de cerca” la evolución de la situación y reiteró que tomará “todas las medidas necesarias” para proteger sus “derechos e intereses”, aunque no concretó qué acciones adoptaría ni respondió sobre el posible impacto de las medidas estadounidenses en los bancos chinos.
El portavoz rechazó además la “guerra económica” y la “máxima presión”, que, según afirmó, “no ayudan a resolver los problemas” y únicamente servirán para intensificar las tensiones, generar riesgos para terceros países y perturbar el orden económico y financiero mundial.
“La prioridad urgente es rebajar la tensión y volver cuanto antes a la vía del diálogo y las negociaciones”, agregó Lin.
Las declaraciones llegan después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunciara el lunes la operación ‘Paria Económico’, destinada a cortar “todas las opciones económicas” de Irán mediante una ampliación de las sanciones secundarias contra quienes mantengan determinados negocios con la República Islámica. Bessent anunció además sanciones contra más de 60 entidades, individuos y buques de distintos países que, según Washington, permiten a Irán adquirir tecnología nuclear y de misiles, llevar a cabo operaciones cibernéticas y generar ingresos petroleros.
