El Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemora cada 30 de julio, pone este año el foco en una de las modalidades de explotación de más rápido crecimiento: personas captadas con falsas ofertas de empleo y obligadas a trabajar en centros de estafas en línea.
Bajo el lema “Atrapados detrás de la estafa”, Naciones Unidas llama la atención sobre redes criminales transnacionales que explotan a víctimas para ejecutar fraudes financieros digitales a escala industrial.
La Organización Internacional para las Migraciones advierte que este fenómeno está dejando a miles de personas en una doble condición de vulnerabilidad: son víctimas de trata, pero muchas veces son vistas por las autoridades o por la opinión pública como delincuentes por haber participado en fraudes digitales bajo coerción.
Las redes criminales publican ofertas de empleo falsas, muchas veces en redes sociales o plataformas digitales, prometiendo trabajos en el extranjero, buenos salarios y oportunidades profesionales. Al llegar al destino, las víctimas son privadas de libertad, se les retienen documentos y se les obliga a participar en esquemas de fraude por internet.
Según la OIM, las víctimas pueden ser sometidas a violencia, amenazas, intimidación y servidumbre por deudas. Reuters reportó que las personas atrapadas son forzadas a operar estafas en línea después de haber sido engañadas y despojadas de sus documentos.
La directora general de la OIM, Amy Pope, afirmó en Ginebra que están surgiendo muchos más casos y que ya se han identificado víctimas de más de 80 países. También explicó que los reclutadores buscan con frecuencia personas que hablan muy bien inglés, con estudios universitarios o incluso de posgrado.
Esa característica rompe un estereotipo frecuente: las víctimas de trata no siempre son personas sin formación o sin experiencia profesional. En esta modalidad, las redes necesitan perfiles capaces de comunicarse con potenciales víctimas de estafas internacionales, manejar plataformas digitales y sostener conversaciones en inglés u otros idiomas.
El centro del lema de este año es una idea jurídica y humanitaria clave: muchas personas que aparecen dentro de operaciones de fraude digital no están allí por decisión propia.
“Las personas atrapadas en complejos de estafas son víctimas de trata, obligadas a cometer delitos mediante violencia, amenazas y coerción”, dijo Pope, según Reuters.
La OIM plantea reforzar identificación temprana
La OIM informó que, entre 2022 y 2025, asistió a más de 3,500 víctimas de explotación vinculada a centros de estafas, procedentes de casi 40 países. Entre las nacionalidades más afectadas figuran Indonesia, India, Sri Lanka, Etiopía, Kenia y Bangladesh. La OIM plantea reforzar la identificación temprana de víctimas, mejorar la asistencia consular, facilitar retornos seguros, proteger a supervivientes y fortalecer la cooperación entre países.
