España.- El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez declaró tres días de luto oficial por el accidente ferroviario de alta velocidad que dejó al menos 69 muertos, hecho ocurrido la mañana del 28 de octubre, en Urda en la provincia de Toledo.
Una de las causas principales del accidente se debió a un presunto fallo informático que dejó fuera de servicio el sistema de seguridad y control de velocidad denominado (LZB), asimismo debido a una “incidencia”, un tren de la empresa Iryo se encontraba detenido en la vía.
Sin embargo, una supuesta orden errónea del Centro de Control de Atocha asumió el mando manual del tramo y autorizó “erróneamente” a un tren de Renfe reanudar la marcha con normalidad, en vez de anunciar un “marcha a la vista (a menos de 40 km/h) como dictan las normas de seguridad ante un fallo de señalización”.
De acuerdo con medios internacionales, el tren de Renfe aumentó su velocidad durante varios minutos hasta superar los 200 kilómetros por hora y, a las 8:53 de la mañana, chocó por la parte trasera contra un convoy de Iryo que permanecía detenido. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales cayeron por una ladera, en un accidente que dejó al menos 69 muertos y más de 80 heridos.
Extranjeros desaparecidos
Al menos 24 ciudadanos extranjeros permanecen sin localizar tras el choque de trenes. Según datos provisionales del Ministerio de Asuntos Exteriores español, un total de 42 extranjeros de siete nacionalidades viajaban en los convoyes involucrados en el accidente; uno murió, siete resultaron heridos, diez salieron ilesos y se desconoce la situación de los 24 restantes.
Entre los pasajeros cuyo paradero se desconoce figuran ciudadanos de Argentina, Italia y México. Las autoridades argentinas confirmaron la muerte de uno de sus nacionales y mantienen la búsqueda de otro compatriota. Por su parte, las autoridades italianas reportaron tres ciudadanos desaparecidos, mientras que el Gobierno mexicano informó que uno de sus nacionales continúa sin ser localizado y que otros siete resultaron con heridas leves.
Ante la situación, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España mantiene contacto con las embajadas de los países afectados para esclarecer la situación de sus ciudadanos y facilitar la asistencia consular. Los familiares de los pasajeros continúan a la espera de información oficial, mientras avanzan las labores de identificación y las investigaciones relacionadas con el siniestro.
