El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció el inicio de la operación ‘Paria Económico’ para cortar “todas las opciones económicas” de Irán con el objetivo de elevar la presión con sanciones contra la República Islámica a casi seis meses desde el inicio de la guerra.
“El Departamento del Tesoro ha identificado todos los nodos, facilitadores y redes que Irán ha utilizado para el contrabando de petróleo y eludir sanciones”, dijo Bessent en una rueda de prensa, en la que reiteró que “nadie está exento” de ser objetivo de sanciones indirectas por negociar con el régimen iraní.
El alto funcionario aclaró que estas “sanciones sectoriales” apuntarán a “cinco de las vías vitales que Irán explota en otros países: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo”.
“Estas medidas amplían el riesgo de sanciones secundarias para cualquiera que sea lo suficientemente insensato como para seguir haciendo negocios con este régimen, y acelerarán la rapidez con la que actuaremos contra ellos”, alertó.
El exinversor adelantó que funcionarios del Tesoro, el Departamento de Estado y las Fuerzas Armadas “se están reuniendo ahora con sus homólogos internacionales para transmitirles que EE.UU. espera acciones concretas”, aunque no detalló qué naciones fueron advertidas ni precisó un calendario para aplicar estas sanciones. “Cada país tiene un plazo definido para poner fin a las actividades que hemos identificado. Si no actúan, nosotros lo haremos unilateralmente”, indicó Bessent, que ya había anunciado que este lunes sería el “Día D económico” en la guerra contra Irán.
El secretario del Tesoro estadounidense también informó sobre nuevas sanciones a “más de sesenta entidades, individuos y buques en todo el mundo que permiten al régimen iraní adquirir tecnología nuclear y de misiles ilícita, llevar a cabo ciberoperaciones y generar ingresos petroleros”.
“Que no haya ambigüedad sobre la postura de Estados Unidos: cualquier tipo de relación económica con este régimen asesino expondrá a los responsables a todo el peso del poder estadounidense”, insistió.
La nueva operación económica de Washington para ahogar la ya maltrecha economía iraní, muy dependiente del petróleo, tiene lugar a casi seis meses de la guerra lanzada por EE.UU. e Israel contra la República Islámica y en medio de unas conversaciones de paz estancadas, sin visos de un acuerdo de paz definitivo.
Reacción
Por su parte, Irán ha respondido que no permitirá que Washington dicte los términos del fin de la guerra y ha reiterado sus advertencias a otros países para que no participen en la nueva campaña económica estadounidense en su contra.
Avisó además que considerará como “enemigo” a los países que se unan a la “guerra económica” de Estados Unidos.
Irán dice que no permitirá que Estados Unidos dicte los términos del fin de la guerra
Irán afirmó este lunes que no permitirá que Estados Unidos dicte los términos del fin de la guerra y volvió a advertir a otros países que no participen en la nueva campaña económica estadounidense contra la República Islámica.
Irán ha advertido que considerará como “enemigo” a los países que se unan a la “guerra económica” de Estados Unidos contra la República Islámica.
El petróleo de Texas (WTI) bajó un 2.4 %
El petróleo de Texas (WTI) bajó un 2.4 %, hasta 85.01 dólares el barril, tras el anuncio de Estados Unidos sobre los detalles de la operación ‘Paria Económico’, con la que busca bloquear las fuentes de ingresos de Irán.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de octubre, los de referencia en Estados Unidos, recortaban 2.05 dólares respecto al cierre anterior.
El Texas subió la semana pasada un 5.5 % acumulado, presionado por el vencimiento, sin resultados, del plazo de 60 días acordado entre EE.UU. e Irán para negociar un acuerdo de paz.
Mientras el precio del barril de Brent para entrega en octubre bajó este lunes un 2,35 %, hasta situarse en los 92.7 dólares al cierre de la sesión en el mercado de futuros de Londres.
El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, retrocedió 2.22 dólares en el Intercontinental Exchange en comparación al precio de liquidación de la sesión previa, cuando terminó en 94.39 dólares. El Brent inició la semana a la baja y rompió su racha alcista tras cuatro sesiones consecutivas de ganancias, mientras los inversores analizan con cautela la nueva ofensiva económica de Washington a Teherán.
