La reanudación del diálogo entre Estados Unidos e Irán, bajo mediación de Pakistán, es una incógnita este domingo después de que el presidente estadounidense Donald Trump cancelara el viaje de sus emisarios a Islamabad, donde se espera de nuevo al canciller iraní.
Trump se negó a que su yerno, Jared Kushner, y el enviado especial Steve Witkoff hicieran un viaje de “15 o 16 horas” en avión para unas conversaciones que, según él, podrían realizarse por teléfono.
“¡Demasiado tiempo perdido en desplazamientos, demasiado trabajo! (…) Nadie sabe quién está al mando (en Irán), ni siquiera ellos mismos”, escribió en su red Truth Social.
Las primeras negociaciones entre Irán y Estados Unidos tuvieron lugar hace dos semanas en Islamabad, tras la entrada en vigor de un alto el fuego.
Pero todos los intentos por continuar con ellas han fracasado, pese al temor a que el conflicto que ha sumido en el caos a Oriente Medio y ha sacudido la economía mundial se reavive.
Trump, disconforme con la posición de Teherán, afirmó que no tiene sentido quedar para “hablar de nada”. Más tarde añadió que Irán revisó sus propuestas minutos después de la cancelación.
“Nos entregaron un documento que debería haber sido mejor y —curiosamente—, en cuanto cancelé, en menos de diez minutos, recibimos un nuevo documento que era mucho mejor”, declaró a periodistas sin entrar en detalles.
Cuando se le preguntó si la cancelación significaba la vuelta de las hostilidades, Trump respondió: “No, no significa eso. Aún no lo hemos pensado”.
Las últimas horas han sido agitadas en Washington, donde un hombre armado fue detenido durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. Trump duda que el incidente esté relacionado con Irán, pero de todos modos recalcó que esto no le disuadirá “de ganar la guerra”. Antes de la cancelación, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, dio por concluida una visita a Islamabad tras reunirse con el jefe del ejército pakistaní, Asim Munir, un mediador clave, el primer ministro Shehbaz Sharif y el canciller, Ishaq Dar.
Israel ataca Líbano, que acusa violar alto al fuego
En el frente libanés de la guerra, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó ataques contra Hezbolá tras acusar al grupo proiraní de violar el alto el fuego prorrogado esta semana. Los medios estatales libaneses informaron de ataques israelíes en al menos cuatro localidades del sur con un saldo de seis muertos, según el Ministerio de Sanidad.
El ejército israelí afirmó haber “eliminado” a tres miembros de Hezbolá que conducían “un vehículo cargado de armas”, a otro que circulaba en motocicleta y a otros dos miembros armados del grupo en distintos lugares.
