Nairobi. Cada dólar invertido en soluciones que abordan de manera conjunta la contaminación del aire y el cambio climático puede retornar unos 15 dólares en beneficios económicos, al mejorar los sistemas de salud y la productividad y evitar daños causados por la crisis climática, según un informe publicado este lunes por el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).
“Durante demasiado tiempo, hemos tratado la acción climática como un coste que hay que gestionar y la contaminación del aire como una consecuencia desafortunada del desarrollo”, afirmó en un comunicado Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, con sede central en Nairobi, al celebrarse este lunes el Día Internacional del Aire Limpio.
El informe -titulado “Activos Ocultos: argumentos económicos y sanitarios a favor de la acción por el clima y el aire limpio”- demuestra “lo contrario”, según Andersen.
“El aire limpio es un motor clave del desarrollo, la salud, la seguridad alimentaria y energética y la estabilidad climática. Un activo en el que debemos invertir”, subrayó.
Acciones
El documento, en el que colabora la Coalición por el Clima y el Aire Limpio (CCAC), reúne 25 acciones que abordan de manera conjunta los dos desafíos y que, de aplicarse, podrían aportar beneficios económicos equivalentes al 2.8 del producto interior bruto (PIB) global para 2035; el 4.5 % en 2050; y el 11.4 % en 2100.
En América Latina y el Caribe, por ejemplo, los retornos en beneficios económicos por cada dólar invertido serían de 9 dólares, mientras las 25 soluciones propuestas pueden evitar daños por valor del 1.5 % del PIB regional para 2035, el 2.5 % para 2050 y el 8.5 % para 2100.
En Europa, décadas de control de la contaminación atmosférica han aprovechado ya gran parte de los beneficios disponibles y los daños climáticos son menores en latitudes más altas, mientras quedan menos medidas pendientes de bajo costo.
Así, el beneficio sería de 3 dólares por cada uno invertido en la región que incluye la Unión Europea (UE), el Reino Unido y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).
Cada año de retraso en la adopción de estas medidas, señaló el PNUMA, supondría una pérdida anual de 1.5 billones de dólares -el 0.5 % del PIB global- en beneficios de mercado y otros ámbitos.
Popuesta abarca seis sectores importantes
Las propuestas combinan “medidas de descarbonización a largo plazo” y otras dirigidas contra “supercontaminantes”. Además, abarcan seis sectores: energía y combustibles fósiles, industria, transporte, agricultura y sistemas alimentarios, cocina y calefacción domésticas y gestión de residuos. Incluyen el uso de energías renovables y la eficiencia energética, el aumento de soluciones limpias para la calefacción y la cocina.
