El presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), monseñor Héctor Rafael Rodríguez, resaltó el llamado a no ser una “Iglesia adormecida ni indiferente” ante el abuso, en cualquiera de sus formas, sino a ser “una Iglesia que está despierta, que escucha, que se examina, que no teme reconocer errores y que asume con humildad la tarea de cuidar a cada uno de sus hijos”.
El religoso se refirió de esta manera durante la eucaristía inaugural del III Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Responsables de Prevención de Abusos, evento que reunió a 53 representantes de comisiones nacionales de distintas conferencias episcopales, entre ellos obispos, sacerdotes, religiosas, laicas y laicos, provenientes de 16 países de América Latina y el Caribe, del 02 al 04 de septiembre.
El también arzobispo metropolitano de Santiago de los Caballeros exhortó a los presentes “a confrontar todo aquello que amenaza la vida y la integridad de los pequeños y vulnerables. No podemos negociar con el mal, no podemos tolerar el abuso ni el encubrimiento. Nuestra misión es clara: hacer presente la fuerza liberadora del Evangelio en cada rincón de nuestra Iglesia”. Destacó que la Cultura del Cuidado consiste en caminar juntos, escuchar a quienes han sufrido y crear ambientes seguros, transparentes y confiables.
Asimismo, Mons. Lizardo Estrada Herrera, obispo auxiliar del Cusco (Perú) y secretario general del Celam, explicó que el encuentro se realizó con el propósito de consolidar la Red Latinoamericana y Caribeña de la Cultura del Cuidado, promover la creación de documentos guías, campañas de información sobre la Cultura del Cuidado, así como nuevas instancias de divulgación y formación sobre el tema.
En la actividad convocada por el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) los participantes compartieron experiencias y reflexiones sobre la prevención de abusos en la Iglesia desde la perspectiva sinodal, tomando en cuenta el ámbito pastoral, jurídico y psicológico, con el objetivo de fortalecer la “Cultura del Cuidado” en los espacios eclesiásticos.
“La escucha”
El presidente de la Comisión Nacional de Pastoral para la Cultura del Cuidado de la CED, Mons. José Amable Durán Tineo, destacó la importancia de la escucha como “instrumento de sanación y liberación que ayuda a ser artífices de paz en todos los espacios donde la Iglesia hace presencia para que haya ese cuidado con los menores de edad y las personas vulnerables”.
La escucha como herramienta principal
Ana María Celis Brunet, miembro del Consejo Nacional de Prevención de Abusos en Chile, agregó cómo la escucha de las experiencias de las distintas conferencias episcopales ayuda a comprender mejor el abuso y sus consecuencias. “No basta con mirar el abuso a nivel social, tenemos que hacernos cargo de lo que ha pasado en nuestra Iglesia católica y tratar de trabajar en eso con transparencia, rindiendo cuentas de todo esto”, señaló.
